14/01/2026
Por más que romantices la maternidad,
por más que la pintes de rosa, de sonrisas y frases bonitas…
la verdad es esta:
a la única persona a la que la vida le cambia por completo es a mamá.
Porque nadie habla de lo que se pierde mientras todos celebran lo que nace.
Nadie habla del cansancio que no se quita durmiendo,
de la identidad que se rompe en silencio,
de las renuncias diarias que no se anuncian ni se agradecen.
Cambian tus horarios, tu cuerpo, tu paciencia, tu manera de sentir.
Cambian tus sueños, tus planes, tus prioridades.
Cambias tú… aunque el mundo espere que sigas siendo la misma.
La maternidad no solo suma amor.
También resta descanso, libertad, tiempo propio y muchas veces voz.
Y aun así, sigues.
Porque no hay opción de pausar, ni de rendirse, ni de desaparecer.
No es victimismo.
No es ingratitud.
Es la realidad que casi nadie se atreve a decir.
Ser mamá no te quita fuerza…
te la arranca a pedazos y te obliga a reconstruirte cada día,
aunque estés rota, cansada y sola.
Y aun así, amas.
Y aun así, sostienes.
Y aun así, sigues siendo el pilar de todo…
aunque nadie se detenga a preguntarte cómo estás tú.
Decir esto también es maternar con verdad. ❤️
Tomado de la red.