12/01/2026
¿Has notado que cada vez hay más gatos con sobrepeso, resistencia a la insulina y hasta “hígado graso”?
No es coincidencia. Muchas veces es el resultado de años de alimentación basada en productos ultraprocesados.
En medicina humana, el hígado graso no alcohólico se relaciona con hábitos como el exceso de ultraprocesados y carbohidratos de baja calidad. Y aquí viene la pregunta incómoda: ¿por qué en veterinaria actuamos como si ese conocimiento no aplicara cuando hablamos de un carnívoro estricto?
El gato no es “un humano chiquito” y tampoco es un omnívoro. Es un carnívoro estricto: su fisiología está diseñada para obtener energía principalmente de proteína y grasa animal, con humedad alta en su alimentación. Sin embargo, el alimento más común en casa suele ser la croqueta, que por su proceso y estructura necesita incluir una carga importante de carbohidratos y almidones para poder “formarse” y mantenerse estable.
¿Entonces qué pasa cuando un carnívoro estricto consume carbohidratos ultraprocesados todos los días, durante años?
Puede ocurrir lo que vemos cada vez más: aumento de grasa corporal, alteraciones metabólicas y un hígado que se sobrecarga. No es “misterio”. Es causa y efecto.
Esto no se trata de culpas; se trata de información. Cuando conectas medicina humana con veterinaria, empiezas a ver patrones que pocas veces se mencionan en congresos o en la práctica diaria. Y cuando abres la mente, aparecen herramientas reales para prevenir y mejorar: ajustes de dieta, alimentos con más humedad, proteína animal de calidad y planes individualizados.
Si quieres que revise el caso de tu gato (o perro/hurón) y te diga por dónde empezar, mándame mensaje con la palabra “HÍGADO” y te explico opciones según su edad, peso y estilo de vida. 🐾
Más información al 2481238890