COACHING ONTOLÓGICO
Las organizaciones necesitan impulsar al máximo el desarrollo de sus colaboradores para crear valor e incentivarlos a lograr sus metas, potenciando sus habilidades. Eso y más es lo que abarca el coaching ontológico, una práctica que cada día gana más terreno en el entorno laboral. Para entender qué es el coaching ontológico es necesario considerar que cada persona siempre pue
de ir más allá de lo que piensa. Para lograr ese impulso es indispensable saber interpretar al ser humano. La ontología proviene de un enfoque filosófico que estudia la naturaleza del ser, la existencia y la realidad. Dicho esto, el coaching ontológico es una técnica que nos permite revisar, transformar, desarrollar y optimizar la manera en la que “somos” en el mundo al cuestionarnos la forma en que actuamos. La idea es apoyar a las personas en la consecución de sus objetivos y en la creación de una nueva forma de ser. Solemos saber lo que queremos, pero no cómo conseguirlo. A veces, ni siquiera sabemos qué es lo que nos falta. Con esta práctica ayudamos a combatir esta ceguera. Orígenes
Las raíces del coaching ontológico se encuentran en las filosofías de diversos profesionales, entre los que se encuentra el chileno Rafael Echeverría. quien formó The Newfield Group y desarrolló “Ontología del Lenguaje” como base para el coaching ontológico, un enfoque que ha sido perfeccionado en la actualidad.
¿Cómo opera en las empresas? El enfoque ontológico es ideal para potenciar al máximo las capacidades del capital humano -beneficiando el liderazgo y trabajo en equipo-, dándoles lo necesario para entrenar sus habilidades y alcanzar sus metas. Este tipo de coaching podemos aplicarlo de forma individual o en talleres grupales, en donde las personas reciben instrumentos para autoanalizarse, siendo una oportunidad para desarrollar el liderazgo y trabajo en equipo. Relación con la ontología del lenguaje
La ontología del lenguaje es fundamental en este enfoque, porque todo lo que hacemos y decimos revela una parte de quienes consideramos que somos. Por ejemplo, imaginemos un niño que se molesta porque su padre olvidó echar en su mochila las zapatillas de fútbol. Al preguntarle qué podría hacer para solucionar ese problema, responde que puede la próxima vez puede recordárselo a su papá, e incluso que él mismo puede preocuparse de verificar que sus implementos antes de que lo lleven a las clases. Sin decirle qué hacer, él mismo se ha planteado un nuevo enfoque y una solución. Esto mismo puede aplicarse en las personas para ayudarles a desarrollar el liderazgo empresarial o solucionar problemas internos. Beneficios del coaching ontológico para las organizaciones
Además de fomentar el liderazgo empresarial y las fortalezas de cada persona, el enfoque ontológico también nos permite:
Mejorar las relaciones de equipo. Aumentar la confianza en el trabajo. Alcanzar las metas empresariales. Desarrollar el talento dentro de la organización. Desarrollar habilidades sociales y blandas en el trabajo. Interpretar situaciones de una mejor manera. Eliminar miedos, distracciones y barreras.