14/02/2026
Este 14 de febrero recuerdo que:
El amor sano y el amor propio están profundamente conectados.
Cuando me quiero, dejo de normalizar el abandono, la confusión y el esfuerzo unilateral.
El amor propio me enseña a poner límites y a elegir vínculos donde haya respeto, claridad y reciprocidad. Y cuando hay amor sano, el amor propio crece.
Porque no tengo que demostrar mi valor, ni competir por atención, ni perderme para que el otro se quede.
El amor sano no reemplaza al amor propio, pero lo acompaña. Y el amor propio no garantiza que el otro se quede, pero sí que yo no me abandone.
-- Psicóloga Ivon Vega.