25/01/2026
Las palabras que usamos dejan huella.
Cuando llamamos a un niño “exagerado”, “floja”, “dramática” o “grosero”, esa etiqueta no se va… se queda.
Cambiemos la etiqueta por una acción clara y firme:
✨ poner límites con respeto
✨ nombrar la conducta sin definir a la persona
✨ acompañar sin invalidar
Educar también es cuidar el lenguaje.
💛