10/02/2026
Lo ocurrido en la Avenida Leones no es solo un accidente vial; es el síntoma de un sistema que le ha dado la espalda a la salud mental. Mientras las imágenes del caos circulan en redes, debemos detenernos a mirar lo que hay detrás: una crisis de vulnerabilidad que nos puede pasar a cualquiera.
A la sociedad:
Dejemos de juzgar desde la comodidad de nuestro auto o de un comentario en redes. Nadie "elige" perder el contacto con la realidad ni estar desorientado en una avenida peligrosa. La salud mental no es una falta de voluntad, es un tema médico. Necesitamos más empatía y menos estigma; entender que quien sufre una crisis no es un estorbo, sino alguien que necesita una red de apoyo.
La salud mental es un derecho, no un privilegio. Que la tragedia de hoy no quede solo en el reporte vial, sino que sea el motor para exigir un cambio en la legislación y en la infraestructura de salud de nuestro estado. Mañana podríamos ser nosotros, o alguien que amamos, quien necesite esa mano que hoy el sistema no alcanzó a extender.