19/01/2026
"Mantente fuerte, no le temas a nada y haz siempre lo correcto. Y recuerda: la compañía que cultives determinará los estados de ánimo y los hábitos que desarrolles. La compañía modifica tus pensamientos. Hasta que te hayas establecido en la sabiduría eres irremediablemente vulnerable: no tienes protección contra las vibraciones de las malas compañías. Por lo tanto, siempre elige sabiamente de quiénes te rodeas. Y no importa con quién estés en el mundo exterior, mantén encendido en todo momento dentro de ti el fuego de la devoción por Dios. Como los zoroástricos, que mantenían siempre encendido el fuego
sagrado en sus templos. La llama de tu devoción debe ser perpetua. A la mañana, cuando te despiertas, enciende esa llama; cuando trabajas en compañía de otras personas, o cualquier cosa que estés haciendo, la devoción a Dios debe ser lo más importante en tu corazón. No escuches el mal, no veas el mal, no hables acerca del mal. Y cuando las malas vibraciones traten de acaparar tu conciencia, ora: «Señor, en este templo muchos demonios han danzado, pero dentro de mí hay un santuario secreto donde siempre está encendido el fuego de mi devoción por Ti ¿Vendrás Tú a mi templo? ¡Tú y yo, Señor, en una comunión eterna! ¿Vendrás Tú, Señor?».
Paramahansa YOGANANDA.