06/11/2025
La ansiedad y los trastornos depresivos se encuentran entre las afecciones psiquiátricas más prevalentes en todo el mundo, sin embargo, las tasas de remisión siguen siendo insatisfactorias a pesar de los avances en las intervenciones farmacológicas y psicoterapéuticas. El eje intestino-cerebro ha surgido como un marco transformador para comprender estos trastornos, enfatizando la comunicación bidireccional entre el sistema nervioso central, el sistema nervioso entérico, los sistemas endocrino e inmunológico y la microbiota intestinal. Los estudios preclínicos demuestran que los estados libres de gérmenes o disbióticos exageran la reactividad hipotalámico-hipofisario-adrenal (HPA), remodelan la plasticidad sináptica e inducen comportamientos similares a la ansiedad y la depresión, mientras que el trasplante de microbiota f***l confirma la influencia causal de las comunidades microbianas. Mecánicamente, las vías neuronales (por ejemplo, vagales), endocrinas (por ejemplo, cortisol), inmunes (por ejemplo, citocina) y metabólicas (por ejemplo, ácidos grasos de cadena corta, metabolitos de triptófano, ácidos biliares) convergen para regular el estado de ánimo y la resistencia al estrés. Una dimensión subestimada pero crítica de este modelo es la rítmicidad circadiana. Tanto los ciclos endocrinos del huésped como las comunidades microbianas exhiben oscilaciones diurnas que sincronizan el metabolismo, la actividad inmune y la señalización neuronal. La interrupción de estos ritmos, a través de factores como la alteración del sueño, la alimentación irregular o el trabajo por turnos, altera la diversidad microbiana, amortigua las oscilaciones de los metabolitos, desestabiliza la regulación de la HPA y mejora la neuroinflamación, amplificando así la vulnerabilidad a los trastornos psiquiátricos. En conjunto, la evidencia apoya un modelo en el que la ansiedad y la depresión son condiciones sistémicas que surgen de la desregulación neuronal, inmune, endocrina, metabólica y circadiana integrada, en lugar de patologías cerebrales aisladas.