22/10/2025
¿Te ha pasado?
Sientes que estás físicamente pero que tu mente está en otro lugar sin darte cuenta hasta que algo o alguien te “despiertan”.
Te presento a la disociación. Un mecanismo muy común de nuestro sistema nervioso, nos desconecta de nuestro cuerpo sin avisarnos.
En eventos traumáticos, la disociación nos permite “huir” de una situación que sobrepasó nuestra capacidad de defendernos, cuidarnos o alejarnos.
Este mecanismo se queda “grabado” y en nuestro presente, se puede activar no solo cuando estamos en peligro, sino también, en momentos donde sentimos que nuestras emociones están siendo demasiado intensas como para manejarlas.
Esto puede ser muy frustrante sobre todo en momentos donde podemos disfrutar, estar en calma, aún sintiéndonos seguros. Como si observáramos una película muy bella a través de un cristal que nos aleja de esos bellos momentos.
Cuando te suceda, respira profundo, varias veces si es necesario, observa tus pies, tus manos, a tu alrededor y recuérdate. “El día de hoy, es seguro para mí estar presente, conectada con mi cuerpo y la vida que he creado hasta hoy”.