13/04/2026
Para quienes piensan que lo tradicional es la mujer encerrada en el hogar y sin educación, estas escribas del antiguo Egipto son un reto.
Muchas veces acusan a las historiadoras de un feminismo fuera de lugar que busca mujeres activas y brillantes en otras épocas, incurriendo en anacronismos. Suele ser todo lo contrario. El interés por el Antiguo Egipto surgió en el siglo XIX, cuando el mundo académico estaba dominado casi de forma exclusiva por arqueólogos e investigadores victorianos que proyectaron sus propios valores al reconstruir pasado. Si encontraban inscripciones o documentos donde las mujeres tenían cargos, interpretaban que eran la consorte del profesional. Sin dejar de reconocer sus méritos, hay que decirlo: ellos cometieron anacronismos.
Por la correspondencia hallada, inscripciones y otra evidencias sabemos que las mujeres egipcias podían heredar bienes, comprar tierras y litigar. Llegaban a dirigir los negocios familiares y llevar la contabilidad de extensas fincas.
La evidencia arqueológica demuestra que las mujeres ocuparon posiciones de mando importantes. En el Reino Antiguo encontramos registros de mujeres con título de “Jefa de Médicos” o “Jefa de los Archivos”. La gestión de un archivo en Egipto conllevaba clasificar rollos de papiro, conocer las leyes y supervisar a otros escribas. Los escribas egipcios fueron el equivalente de nuestros funcionarios: controlaban impuestos y cosechas, actualizaban censos y supervisaban obras públicas. Se encargaban de copiar textos sagrados y documentos legales. En Assassif se conserva la tumba de una mujer escriba que fue enterrada con los útiles de su profesión. Además, los relieves de su tumba revelan de forma inconfundible su estatus, muy por encima de muchos escribas varones de su tiempo.
Los egipcios adoraban a una mujer como la patrona máxima de la inteligencia, la diosa Seshat. Llamada “Señora de los Libros”, era quien contaba el tiempo y la encargada de registrar los años de reinado de cada faraón. Su nombre significa, literalmente, “la que escribe”. La representaron siempre con un cálamo y una paleta de escriba. Una imagen que deja lugar a pocas dudas.
✒️ Fuente: Judith Vives en
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