16/01/2019
En ocasiones esperamos que los niños entiendan y obedezcan nuestras peticiones (y muy deseable que sea a la primera). Pero en veces sucede que no somos muy claros en cómo nos expresamos, lo cual puede ser un problema para que nos entiendan, sobre cuando son pequeños. Frases breves, pero claras, sería lo deseable.
Conversación entre mi hijo y yo, ayer…
- Cariño, por favor, ¿puedes dejar eso en su sitio?
- (Ni caso)
- Cariño, por favor… DEJA ESO en su sitio [me empiezo a mosquear]
- (Cri, cri… cri, cri…)
- ¿Puedes hacerme caso?, ¿quieres hacer el favor de dejar eso en su sitio? [ya con tono de mosqueo]
- Papi… ¿qué es “eso”?, ¿dices la toalla?, ¿o es otra cosa?
- (…) [tocado y hundido]
A veces somos muy poco específicos cuando pedimos cosas a los niños, y ciertamente frases como “deja ESO en SU sitio” dan muy pero que muy poca información a quien la recibe. En vez de frases tan vagas, mejor ser concretos: “Cariño, por favor, cuelga la toalla detrás de la puerta”. Así, al menos, les damos la oportunidad de saber de qué estamos hablando y, ya si eso, hacernos caso…
A veces, en casa de herrero, cuchillo de palo.