27/02/2023
Y ahora me doy cuenta que la felicidad no estaba en ese sorbo de cerveza fría en una terraza al sol de mayo.
Tampoco estaba en los viajes que hice a sitios de ensueño, ni en las noches que me acosté viendo amanecer.
Ni siquiera la encontré en toda la colección de atardeceres que tengo grabados para siempre en mi retina.
La felicidad estaba en mi. En el poder de hacer que todos esos momentos fueran felices.
En la capacidad de valorar, de encontrar esa calma, esa estabilidad, esa serenidad y esa seguridad en mi.
Cuando te sientes así, disfrutas.
Sí, disfrutas de la gente,de los momentos idílicos, de las noches legendarias, de las casualidades, de lo improvisado y de lo planeado, de los amaneceres, atardeceres y de estar en tu casa tirada un domingo en el sofá con Netflix y manta.
Eres tú.
No busques fuera, porque la tienes dentro de ti.
- Desconozco el autor