11/02/2026
Ni todo es tan bueno ni todo es tan malo.
🐰 ¿Qué tiene que ver el show de Bad Bunny con los aceites esenciales? 🌿
Parece una locura, pero más allá de la música, el éxito de Benito se basa en algo que tú y yo buscamos todos los días: conexión real. En el bienestar, no "vendemos" frascos; compartimos un estilo de vida...
Aquí te dejo 5️⃣ lecciones de ese show aplicadas a nuestro mundo de aceites y salud natural:
1. La autenticidad sana más que cualquier receta 💧
Las personas no buscan una "vendedora de aceites" perfecta. Buscan a alguien real que diga: "Hoy me levanté agotada, pero el incienso me ayudó a centrarme". La confianza nace de tu honestidad, no de un manual de ventas.
2. La emoción elige, el cuerpo responde ✨
Nadie compra un aceite por su nombre en latín. Compramos esa gota de Lavanda porque visualizamos una noche de sueño profundo o un momento de paz tras un día caótico. Primero sentimos el alivio, luego entendemos la química.
3. La coherencia es tu mejor difusor 🕯️
No puedes vibrar bienestar si vives en el caos. Cuando tú usas tus aceites, cuando se nota que vives lo que promueves, la venta deja de ser un esfuerzo y se vuelve una consecuencia. Si tú confías en el proceso, ellos también lo harán.
4. Menos "yo", más servicio 🙌
Vender bienestar no es ser la protagonista; es ser el puente. El mensaje crece cuando dejas de pensar en tu meta y empiezas a pensar en el dolor de cabeza, el estrés o la falta de energía de la persona que tienes enfrente.
5. Compartir desde el amor, no desde la carencia ❤️
Recomendar un aceite desde el deseo genuino de ayudar crea una comunidad fiel. Hacerlo desde el miedo ("si no usas esto, te enfermarás") solo genera rechazo. El bienestar es invitación, no imposición.
Al final, recomendar bienestar no es convencer a nadie. Es ser coherente con el estilo de vida que has elegido.
Yo ELIJO.... dōTERRA 🥰