07/01/2026
Cuando el dolor de cadera ya no te deja caminar tranquilo, dormir bien o disfrutar tu día, no es debilidad… es una señal.
En una prótesis de cadera, se reemplazan las superficies dañadas de la articulación que ya no funcionan por el desgaste, la artrosis o una lesión, devolviendo el movimiento y disminuyendo el dolor.
No se trata de “cambiar todo”, sino de recuperar lo que el desgaste se llevó: estabilidad, movilidad y calidad de vida.
Por eso, cuando recomiendo una cirugía de reemplazo de cadera, lo hago pensando en que vuelvas a moverte con confianza y sin miedo al dolor.
Informarte a tiempo puede cambiar tu historia.
Y hacerlo acompañado, hace la diferencia.