02/09/2020
¿El divorcio afecta a los hijos?
Esta pregunta es compleja y difícil de responder con un simple “sí” o “no”, trataré de ser lo más claro posible.
Los hijos, generalmente tienen la expectativa de que sus papás estarán juntos y felices para toda la vida, desafortunadamente esto no siempre sucede y la pareja toma la difícil decisión de separarse o divorciarse.
Uno de los aspectos más difíciles para los hijos es sentir desintegrada su familia, por lo que es importante que lleven un acompañamiento psicoterapéutico para poder dar sentido a sus emociones y comprender que la situación no es su culpa, ya que esta es una respuesta común de los hijos, se sienten culpables por la separación de sus padres.
Hablando de afectaciones graves, el divorcio por sí solo no necesariamente causa daño emocional grave, aunque es verdad que para muchos hijos, ver a sus padres separados puede ser muy doloroso, pero la actitud que tengan los padres ante el divorcio determina cómo sobrellevarán esta experiencia los hijos.
La clave está en que los padres sepan transmitir el mensaje a los hijos de que ellos siempre los amarán y seguirán siendo sus padres aunque ya no estén juntos.
Entonces… ¿Por qué muchos hijos terminan afectados después de un divorcio?
Cuando una relación de pareja termina, es porque algo no funcionó correctamente. Generalmente la separación o divorcio está acompañado de resentimiento y enojo entre los padres.
Muchos padres no saben manejar esas emociones de resentimiento y enojo, por lo que caen en algo que los terapeutas familiares llamamos “Triangulación”.
La triangulación consiste en incluir a “un tercero” en algo que le corresponde a dos.
Cuando los padres, decepcionados de su fallida relación de pareja, hablan mal del otro frente a los hijos, están incluyéndolos en algo que no les corresponde, y por lo tanto, los están triangulando.
Cuando el padre dice lo mal que se portó la mamá, o cuando la mamá se queja de la irresponsabilidad del padre, frente a los hijos, se les está haciendo participes de un conflicto de pareja que no les corresponde.
Muchos padres orillan a los hijos a tomar partido por alguno de los dos, o tratan de ganar su simpatía para así poder competir por la custodia.
La guerra entre papá y mamá ahora se convierte en una campaña de la cual los hijos “deben” tomar partido. El rencor entre los padres no los deja ver que están usando a los hijos para “ganarle” al otro o peor aún, para “lastimar” al otro.
Este proceso es lo que termina afectando emocionalmente a los hijos, cuando los triangulan y los usan como armas para dañar al otro progenitor o como trofeos que muestran el triunfo de quien ganó la custodia.
¿Qué hacer para no afectar a los hijos ante un divorcio?
Cada caso es distinto y único, hay que tener en cuenta las particularidades de cada situación, sin embargo, es posible poner atención a algunos aspectos generales.
• Si ya tomaron la decisión de separarse, habla con tus hijos y comunícales esta decisión de forma tranquila, es mejor si se encuentran presentes ambos progenitores (papá y mamá).
• Evita la triangulación, tus hijos no tienen por qué enterarse de lo que no resultó con tu pareja, o de los “errores” que cometieron los padres en su relación.
• Muchas veces el conflicto es inevitable, pero conviene que no discutan frente a los hijos. Las cosas de papás se tratan solamente entre papás.
• Evita hablar mal del otro progenitor frente a tus hijos, ellos son capaces de amar incondicionalmente a papá y mamá, no los obligues a elegir.
• Pregúntales cómo se sienten y cómo están viviendo este proceso, hablar de sus emociones ayuda a asimilar los procesos difíciles.
Un divorcio implica un cambio profundo en las rutinas y en la dinámica familiar, el acompañamiento psicoterapéutico es fundamental para ayudar a los hijos a asimilar todos esos cambios.
Si pasaste o estás pasando por una separación o divorcio es posible que tú también requieras acompañamiento psicoterapéutico para poder llevar la situación de la mejor manera.
Psic. Antonio López López
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