Mandala relax

Mandala relax Preocupadas por cubrir en un solo lugar los puntos básicos para llevar una vida armoniosa y saludable.

Somos un centro terapéutico dedicada a atender a todas las personas que necesitan encontrar un equilibrio físico, mental y emocional disminuir el estrés ocasionado por la vida cotidiana. Nuestro propósito es consentir a nuestros clientes, al brindarles excelencia en nuestros servicios, instalaciones confortables y productos de la más alta calidad. Contamos con un equipo de profesionales altamente capacitados y motivados, así como servicio exclusivo enfocado no solamente a la belleza, sino al cuidado de la salud prevención y rehabilitación tanto físicas como mentales y emocionales. Misión
Consentir a nuestros clientes, al brindar un espacio de relajación y tranquilidad, en un ambiente que permite hacer una desconexión con el mundo exterior dentro de la ciudad en una ubicación accesible, y la liberación del estrés de la vida cotidiana, al ofrecer servicios para elevar la calidad de vida física y mental. Ofrecer en un solo lugar los medios básicos para llevar una vida armoniosa y saludable siendo profesionales en el tratamiento y cuidado de la belleza de tu rostro moldeando tú figura con masajes utilizando productos de calidad también ofreciendo masajes relajantes de vanguardia con la mejor atención y cuidado. profesionales en la orientación y asesoría de imagen , belleza en combinación con la más profesional y ética orientación nutricia apoyada solo de alternativas naturales y terapias ancestrales para la salud así como Brindar una atención psicológica oportuna y eficaz, por medio de procesos de asistencia inmediata (intervención en crisis y asesorías), terapia individual y talleres, los cuales apunten a mejorar su calidad de vida y permitan a su vez, incrementar y actualizar los conocimientos (herramientas), prácticas y habilidades (cómo usarlas) que faculten a los niños, adolescentes, adultos para vivir mejor de lo que ya vivan, elevando
sus 4 coeficientes (corporal, mental, emocional y espiritual) facultándolos para que logren sus propósitos sin olvidar el fomento del lado espiritual con terapias y actividades para nutrir el alma como reiki metamórfica y yoga.

Este ritual está destinado a romper maldiciones, palabras cargadas de dolor, reproches o manipulaciones energéticas prov...
10/01/2026

Este ritual está destinado a romper maldiciones, palabras cargadas de dolor, reproches o manipulaciones energéticas provenientes de la madre, cortar la carga heredada del linaje materno y sellar un campo de protección personal.

Mejor luna:
🌗 Luna menguante, ideal para cortar, liberar y disolver energías antiguas.

🌿🔥Ingredientes:
– Ruda
– Laurel
– Manzanilla
– Sal gruesa
– Una vela blanca y una vela violeta
– Aceite de oliva

Prepara un sahumo con la ruda y el laurel. Pasa el humo alrededor de tu cuerpo de abajo hacia arriba, especialmente por el pecho y la cabeza, visualizando cómo se desprenden lazos densos y antiguos.
Unta las velas con aceite de oliva. Coloca la blanca a la derecha (protección) y la violeta a la izquierda (transmutación). Enciéndelas en ese orden.

🧙‍♂️Oración:
“Desde la raíz de mi espíritu y bajo la ley del amor universal, rompo ahora toda maldición, palabra herida, pensamiento oscuro o carga energética que haya sido enviada hacia mí por mi madre, consciente o inconscientemente. Honro su vida, pero libero su dolor de mi camino. Devuelvo lo que no me pertenece y reclamo mi paz, mi fuerza y mi destino. Mi energía queda sellada, protegida y limpia. Yo elijo ser libre. Así es, así se cumple.”

Deja consumir las velas. Al finalizar, lava tus manos con agua y sal gruesa y agradece en silencio.

08/01/2026
08/01/2026

Ya listo nuevo consultorio de mi alumna juanita Prado creado con toda la conciencia, trabajo , dedicación la meta lograda!!
Para todos los que estén cerca de la colonia Heliodoro Hernández loza mi recomendación los atenderán de la manera más profesional 👌🙌🏻
Citas 3334447323.

07/01/2026

"Monos voladores" es un concepto psicológico usado para describir a las personas que defienden, justifican o ejecutan la violencia de alguien más.

No son el agresor principal.
Son quienes:
-minimizan el daño
-desacreditan a la víctima
-piden silencio “para no hacer problema”
-presionan para que “ya lo superes”

El nombre proviene de "El Mago de Oz", donde la bruja no perseguía a Dorothy directamente.
Mandaba a los monos voladores.

Así se vivió la luna de lobo 🐺 🙌🏻🫶🏻🙏😍👌👏con limpia de fuego 🔥 y celebración de cumpleaños para festejar la apertura de ci...
05/01/2026

Así se vivió la luna de lobo 🐺 🙌🏻🫶🏻🙏😍👌👏con limpia de fuego 🔥 y celebración de cumpleaños para festejar la apertura de ciclos!!

05/01/2026

En algunas familias con dinámicas narcisistas, una persona es convertida en el “chivo expiatorio”. Es quien recibe las culpas, las proyecciones, los reproches y las narrativas que el sistema familiar no quiere mirar. Mientras tanto, su dolor suele ser minimizado o invalidado, y se espera su silencio para mantener la apariencia de normalidad.

Ser el “scapegoat” no significa ser el problema: significa haber sido colocado en un rol que sirve para sostener la negación, el control o la rigidez emocional del sistema. Este lugar suele generar culpa, vergüenza, autoexigencia extrema, confusión y una duda constante sobre la propia realidad.

Nombrar el daño no “rompe” la familia; revela lo que ya estaba roto. Reconocer la experiencia, validar el impacto, recuperar la voz interna y establecer límites saludables no es traición: es autocuidado, dignidad y reparación interna.

No fuiste el problema. Fuiste quien vio lo que otros no estaban listos para ver. Y mereces sanar, sin cargar más con lo que no te pertenece.


05/01/2026
05/01/2026

Te voy a decir una verdad que duele, pero libera: no estás cansado por falta de tiempo… estás cansado por falta de sentido. Puedes dormir ocho horas, comer bien, tomar café, motivarte con videos, hacer listas, “echarle ganas”… y aun así sentirte vacío, como si la vida fuera una rutina que se repite en piloto automático. Porque cuando una persona no sabe por qué se levanta, cualquier cosa la agota. Y ahí es donde entra un concepto que parece simple, pero cuando lo entiendes de verdad te reorganiza por dentro: el método IKIGAI. No es una frase bonita para Instagram. Es un mapa para salir del modo supervivencia y volver al modo vida.

Ikigai es una palabra japonesa que suele traducirse como “razón de ser” o “aquello por lo que vale la pena vivir”. Pero no lo imagines como un “propósito” gigante y perfecto, como si tuvieras que descubrir una misión épica para ser feliz. Ikigai es más humano y más real: es ese punto donde lo que amas, lo que se te da bien, lo que el mundo necesita y aquello por lo que puedes recibir valor se encuentran, se alinean y empiezan a caminar en la misma dirección. Y cuando eso pasa, tu mente deja de pelearse consigo misma. Sientes coherencia. Sientes claridad. Sientes una energía que no viene de la emoción momentánea, sino de la sensación profunda de estar en tu lugar.

El problema es que la mayoría de personas viven desalineadas. Por ejemplo: hay quien trabaja en algo que le da dinero, pero lo drena emocionalmente. Hay quien ama lo que hace, pero no lo sostiene porque no genera ingresos. Hay quien es buenísimo en algo, pero no le apasiona, entonces lo hace con indiferencia. Hay quien quiere ayudar al mundo, pero no sabe cómo convertir eso en un camino real. Y así pasan los años: ocupados, pero no plenos; productivos, pero no felices; acompañados, pero solos por dentro. Ikigai viene a ponerle nombre a esa fractura interna y te ofrece una manera de cerrarla.

Imagina el Ikigai como cuatro puertas que llevan a una misma sala. La primera puerta es: lo que amas. No lo que te entretiene un rato. No lo que “debería gustarte”. Sino lo que te enciende, lo que te hace perder la noción del tiempo, lo que te deja esa sensación de “esto sí soy”. Esa puerta es crucial porque cuando no haces nada que amas, tu alma se seca. Puedes funcionar, sí, pero por dentro te vuelves rígido, irritado, sin paciencia. Haces cosas, pero ya no sientes. El Ikigai te obliga a recordar: ¿qué me gusta de verdad? ¿qué me emociona cuando nadie me está mirando? ¿qué haría incluso si hoy no tuviera que demostrar nada?

La segunda puerta es: en qué eres bueno. No se trata de ser perfecto. Se trata de identificar tus talentos naturales y tus habilidades aprendidas. Lo que se te facilita, lo que has desarrollado, lo que te reconocen, lo que haces con fluidez. Aquí hay un golpe de realidad importante: a veces amas algo, pero aún no eres bueno… y no pasa nada. Porque el Ikigai no es un destino, es un proceso. Si te apasiona algo y decides mejorarlo, estás construyendo. Pero si nunca identificas tus fortalezas, te vas a sentir perdido aunque tengas ganas. Y el mundo no premia solo el deseo; premia la competencia construida con constancia.

La tercera puerta es: lo que el mundo necesita. Esto no significa “salvar al planeta” necesariamente. Puede ser algo tan sencillo como aportar bienestar, alegría, claridad, soluciones, orden, belleza, compañía. La vida se vuelve pesada cuando sientes que lo que haces no le importa a nadie. El Ikigai te rescata de esa sensación, porque te conecta con un “para qué” que trasciende el ego. Cuando tu acción tiene impacto, por pequeño que sea, aparece una satisfacción distinta. La gente puede vivir con problemas, pero se rompe cuando siente que su vida no significa nada.

La cuarta puerta es: por lo que te pueden dar valor. Y aquí mucha gente se bloquea porque piensa que hablar de dinero “ensucia” el propósito. Pero la realidad es que el dinero es energía de intercambio. Si tú aportas valor real, es natural que recibas algo a cambio. El problema no es el dinero; el problema es vivir sin sentido por perseguirlo, o vivir con sentido sin sostenerte por ignorarlo. Ikigai integra ambas cosas: pasión con realidad. Vocación con estructura. Propósito con sustento. Cuando logras esto, tu vida deja de ser una lucha constante.

Ahora, ¿cómo puede el Ikigai cambiar tu vida de verdad? Primero, porque te da dirección. Cuando tienes dirección, tu mente deja de dispersarse. Empiezas a decir “no” con más facilidad. No porque seas duro, sino porque ya entendiste que tu energía es sagrada. Segundo, porque te da identidad. Mucha ansiedad viene de no saber quién eres o de vivir para cumplir expectativas ajenas. Ikigai te regresa a ti. Te dice: deja de vivir como personaje, empieza a vivir como persona. Tercero, porque te da motivación estable. La motivación por emoción sube y baja. La motivación por sentido se queda. Puede haber cansancio, pero no hay vacío. Puede haber miedo, pero hay propósito. Puede haber días difíciles, pero no dudas de tu camino.

También cambia tu vida porque reordena tus prioridades. Cuando sabes tu Ikigai, ya no te impresiona tanto lo superficial. Ya no persigues aplausos que no te llenan. Ya no te comparas con cualquiera, porque entiendes que cada quien está en un punto distinto de su mapa. Y algo aún más profundo: el Ikigai reduce el ruido interno. Esa pelea constante entre “quiero hacer esto” y “debo hacer esto”. Entre “me gustaría” y “no puedo”. Entre “me conformo” y “me atrevo”. No desaparecen de golpe, pero empiezan a tener una brújula. Y una brújula cambia todo.

Pero ojo: Ikigai no es solo descubrir. Es diseñar. Y esto es clave. Hay quienes esperan una “revelación” como si el propósito fuera una señal del universo que te cae en la cara. No. La mayoría de veces tu Ikigai se construye. Con experimentos pequeños. Con conversaciones honestas. Con prueba y error. Con valentía de soltar lo que ya no eres. Con disciplina para desarrollar lo que sí eres. No necesitas tener todo claro para empezar. Necesitas empezar para tenerlo claro.

¿Cómo se trabaja en la práctica? Empieza con preguntas que incomodan, porque son las que despiertan. ¿Qué actividades me hacen sentir vivo? ¿Qué problemas me duele ver en otros? ¿Qué me piden ayuda con frecuencia? ¿Qué haría si no me diera vergüenza? ¿Qué tipo de personas me inspiran y por qué? ¿En qué momentos siento paz y en cuáles siento ansiedad? ¿Qué parte de mi vida estoy sosteniendo solo por miedo? Estas preguntas no son para responder rápido; son para observarte sin mentirte. La vida cambia cuando dejas de mentirte.

Luego viene una parte poderosa: convertir tu Ikigai en hábitos. Porque no sirve de nada saberlo si tu día a día no lo refleja. El Ikigai real se nota en tu agenda. Se nota en lo que eliges. Se nota en a qué le dices sí cuando estás cansado. Se nota en lo que proteges. Y se nota en lo que dejas ir. A veces tu Ikigai no te pide añadir cosas… te pide quitar lo que te roba el alma: relaciones, ambientes, rutinas, pensamientos, vicios, compromisos que te traicionan.

Y aquí viene el punto más transformador: cuando vives alineado con tu Ikigai, tu vida se vuelve más simple, pero más profunda. La ansiedad baja porque dejas de ir contra ti. La energía sube porque dejas de desperdiciarla. El autoestima crece porque te cumples. La disciplina mejora porque ya no estás empujándote a algo que odias; estás construyendo algo que tiene sentido. Y esa es la diferencia entre vivir sobreviviendo y vivir creando.

No te voy a vender la idea de que todo será perfecto. Aun con Ikigai habrá miedo, habrá duda, habrá días grises. Pero cambia algo esencial: ya no estás perdido. Y cuando ya no estás perdido, incluso el dolor se vuelve maestro, no cárcel. Incluso el fracaso se vuelve ajuste, no sentencia. Incluso el rechazo se vuelve filtro, no tragedia. Porque estás en tu camino.

Si hoy te sientes estancado, no es porque seas flojo. Es porque probablemente estás en un lugar que no coincide con tu verdad. Y tu alma no se queda mucho tiempo donde no pertenece. Empieza a hablarte con honestidad. Empieza a darte permiso. Empieza a construir tu Ikigai aunque sea con pasos pequeños. Porque no necesitas tener la vida resuelta para empezar… necesitas empezar para que la vida se acomode.

Y si quieres una frase para cerrar este mensaje como un recordatorio brutalmente claro: cuando no tienes Ikigai, cualquier cosa te cansa. Pero cuando tienes Ikigai, hasta el cansancio se siente digno, porque sabes por qué lo estás viviendo.

02/01/2026

Bruja 🧙🏻‍♀️🖤✨

02/01/2026

Dirección

Niños Héroes #632
Tlaquepaque
45560

Horario de Apertura

Lunes 10am - 7am
Martes 10am - 7am
Miércoles 10am - 7am
Jueves 10am - 7am
Viernes 10am - 7am
Sábado 12pm - 4pm

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Mandala relax publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto El Consultorio

Enviar un mensaje a Mandala relax:

Compartir

Share on Facebook Share on Twitter Share on LinkedIn
Share on Pinterest Share on Reddit Share via Email
Share on WhatsApp Share on Instagram Share on Telegram