Duelos y Salud Mental

Duelos y Salud Mental Duelos y Salud Mental

Fue un año de lecturas intensas, desgarradoras, reales, pero también llenas de ternura, amor, esperanza; recordándome qu...
26/12/2025

Fue un año de lecturas intensas, desgarradoras, reales, pero también llenas de ternura, amor, esperanza; recordándome que los seres humanos siempre estamos viviendo entre un remolino de emociones, entre ausencias y presencias que nos dan sentido.

Hoy es de esos días donde recordamos que la vida se teje con presencias y ausencias. No todo es celebración: también hay...
24/12/2025

Hoy es de esos días donde recordamos que la vida se teje con presencias y ausencias. No todo es celebración: también hay memorias que duelen, sillas vacías y nombres que se dicen en silencio. Habitemos nuestros duelos aprendiendo a caminar con ellos, a darles un lugar en el corazón para que no nos paralicen, sino que nos humanicen.

Que esta noche sea un permiso para sentir lo que esté vivo en ti: la gratitud, la tristeza, la nostalgia o la esperanza. Honrar lo perdido también es una forma de amar. Y en ese amor que recuerda, que esta Navidad nos encuentre más compasivos con nosotros mismos y con los demás, sabiendo que seguir viviendo no es olvidar, sino habitar nuestras pérdidas.

El dolor por las pérdidas no tiene fecha de caducidad; nadie puede decir si un año, cinco o treinta son pocos o muchos. ...
18/12/2025

El dolor por las pérdidas no tiene fecha de caducidad; nadie puede decir si un año, cinco o treinta son pocos o muchos. El tiempo, por sí solo, no repara aquello que fue arrancado de nuestras vidas.

Lo que hace Cristina Rivera Garza en este libro, dedicado a la vida y a la muerte de su hermana Liliana Rivera Garza, es negarse al silencio que suele rodear a las muertes violentas. Nombra la injusticia que atraviesan a las víctimas y a sus familias, no solo por la violencia que arrebata una vida, sino por la que continúa después: la desmemoria, la impunidad, el silencio, el lenguaje que minimiza o borra. Frente a ello, Rivera Garza insiste en la palabra como un acto ético; en la necesidad de decir feminicidio, de decir violencia, de decir nombre propio, porque lo que no se nombra se repite. Nombrar la violencia es una forma de resistirla, de impedir que se diluya o se normalice.

Las memorias de la vida de Liliana nos recuerdan que cada persona deja una huella irrepetible en quienes tocó en vida, que nadie es intercambiable, que el amor no desaparece con la muerte, sino que cambia de forma.

Hablar del dolor se vuelve entonces un acto necesario, no para recrearlo, sino para reconocerlo y compartirlo.

La exigencia de justicia aparece como una forma de cuidado, como una manera de seguir amando. Porque el amor no termina con la muerte: se transforma, aprende a habitar la ausencia. Al final, este libro nos invita a eso, a habitar nuestras pérdidas sin negarlas, sosteniendo el amor profundo que permanece, aun cuando duele.

“Nadar era lo que hacíamos juntas. Íbamos por el mundo cada una por su lado, pero acudíamos a la alberca para ser hermanas. Ese era el espacio de nuestra más íntima sororidad.
Y todavía lo es. […]
Quiero volver a encontrarla en el agua. Quiero nadar, como siempre lo hice, a hice, al lado de mi hermana”.

Leer a Cristina Rivera Garza ha sido un deleite. Si ya lo leíste, me gustaría saber qué te pareció.

16/12/2025

13/12/2025

10/12/2025

06/12/2025

Alarido doméstico, de Carolina Jiménez San Pedro, es una invitación a mirar la maternidad que deja de ser mito para conv...
30/11/2025

Alarido doméstico, de Carolina Jiménez San Pedro, es una invitación a mirar la maternidad que deja de ser mito para convertirse en una verdad a veces incómoda. Son catorce cuentos que nos sumergen en escenas que desmontan la romantización que históricamente ha envuelto a la crianza y al cuidado, para mostrarnos a mujeres reales, complejas, vulnerables y profundamente vivas.

En estos relatos, la maternidad aparece desde múltiples ángulos: como elección, como deseo, como carga, como herida y como posibilidad. Se revela aquello que suele permanecer oculto: ese hartazgo que surge incluso cuando se desea profundamente ser madre, el anhelo de un instante de silencio en medio de un mundo saturado de los eternos “mamá” que no cesan y que, a veces, desgastan. La autora retrata esa ambivalencia que tantas mujeres sienten pero pocas se atreven a nombrar.

El libro también nos invita a mirar las zonas más ásperas de los vínculos familiares. En los lazos madre-hijo pueden convivir el afecto y la sombra, la ternura y la distancia. Los cuentos abordan la infidelidad, la tensión del erotismo reprimido y la violencia que puede anidar en el interior del hogar, recordándonos que la familia no es un refugio garantizado, sino un escenario donde los deseos, los silencios y las fracturas conviven.

Me encanta que, en cada cuento, se desarticula la idea de la madre perfecta y se nos muestra a mujeres que sobreviven como pueden, que aman a su manera y que, aun en el agotamiento, siguen buscando sentido. Los catorce alaridos que conforman este libro son un recordatorio de que lo doméstico es un espacio donde lo humano se revela sin filtros, con todas sus contradicciones y su potencia emocional.

Si lo lees dime qué te pareció.

Dirección

Toluca

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Duelos y Salud Mental publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir

Share on Facebook Share on Twitter Share on LinkedIn
Share on Pinterest Share on Reddit Share via Email
Share on WhatsApp Share on Instagram Share on Telegram