14/10/2021
LA DEPENDENCIA EMOCIONAL AFECTIVA
La Dependencia Emocional es una adicción hacia otra persona, generalmente la pareja. Cuando uno sufre dependencia, genera una necesidad desmesurada del otro, renunciando así a su libertad y empezando un camino de lo más tortuoso y desagradable, en que, por cada minuto de falsa felicidad, derramamos litros y litros de lágrimas.
Para que me entiendan, la persona dependiente quiere al otro, quiere retenerlo, pero su manera de ser le saca de quicio. No le gusta que sea tan liberal, o tan independiente, o tan egoísta, o tan poco comunicativo, o tan poco afectuoso, etc...
O sea, en otras palabras: NO LE ACEPTA COMO ES. Ahí empiezan las quejas, malas caras y reproches constantes para exigirle al otro que cambie. Que entienda que no tiene que ser así. Y yo digo, AH NO? Y por qué no? O sea, le queremos tanto y por otro lado no le permitimos que sea como es?
Cuando estás en una relación de pareja sana y equilibrada, no hay rupturas repetidas como en los casos de Dependencia. En éstos últimos, es muy frecuente escucharlos contar que han dejado la relación varias veces, pero que, a los pocos días de hacerlo, no lo pueden resistir y se reconcilian. Les gusta fantasear con la idea de que su amor es TAN fuerte que puede con todo, y que por ese motivo van a superar cualquier huracán.
Al volver, hablan largo y tendido de la relación, de lo que tiene que cambiar cada uno para que el otro esté a gusto, y no se dan cuenta de que el precio que ponen es tan alto que no están dispuestos a pagarlo. Y se vuelve a repetir la misma historia otra vez.
La persona dependiente, se va encerrando cada vez más en su dependencia. Vive por y para el otro. Es frecuente que no haga planes con amigos u otras personas, por estar pendiente de si su pareja le va a proponer algo a última hora y situaciones de este tipo.
Debido a este maltrato, que para empezar ya hace que desaparezca el Respeto, la persona dependiente va perdiendo la Autoestima que le quedaba. Si se sentía poco importante y poco capaz, después de que su pareja le diga que no sirve para nada o que dónde va a ir, peor aún.
Cuando esto sucede aún es más difícil salir, y la ayuda terapéutica se hace bastante imprescindible.
A menudo se habla en femenino porque el porcentaje más alto de personas que lo sufren son mujeres, pero también hay algunos hombres y su vivencia es exactamente la misma.