Edd Spellman

Edd Spellman 🔮🧙🏻‍♂️✨ Astrología, numerología, tarot, runas, quiromancia, magia y mucho más 🌛🌕🌜🪄

Ra es la conciencia solar: el principio de identidad, presencia, luz, el “yo soy” que hace visible la experiencia. El Se...
03/01/2026

Ra es la conciencia solar: el principio de identidad, presencia, luz, el “yo soy” que hace visible la experiencia. El Ser, en sentido profundo, es el campo total que incluye luz, sombra, vida, muerte, orden y caos. Ra es el foco. El Ser es el sistema completo.

Ahora sí: los cinco hijos nacidos en los días “fuera del tiempo” no son personas, son funciones del Ser que emergen cuando la conciencia entra en el mundo.

Osiris

Osiris es el principio de coherencia vital. El Ser cuando fluye como continuidad: sentido, fertilidad, ritmo, narrativa. Es la capacidad de que la vida tenga forma sin rigidez. Por eso gobierna, por eso su muerte desorganiza todo. Cuando Osiris cae, el sentido se fragmenta. Psicológicamente: cuando el eje interno se rompe, todo se vuelve episódico.

Isis

Isis no es “lo femenino” genérico. Isis es conciencia relacional. La capacidad del Ser de reconocerse a sí mismo a través del vínculo. Es atención amorosa, memoria activa, gnosis encarnada. Isis es la función que permite integración. Sin Isis, los fragmentos nunca se encuentran. Es el saber que no explica: reconstituye.

Seth

Seth es la fuerza de diferenciación extrema. El Ser cuando dice “yo contra el mundo”, “esto o aquello”, “o ganas o mueres”. Seth es necesario para que exista forma, frontera, individuación… pero cuando no está contenido por Osiris e Isis, se vuelve disociación, violencia, exceso de ego.

Neftis

Neftis es la joya infravalorada. Ella es la conciencia liminal, la que habita lo que no se ve, lo que no se nombra, lo que acompaña sin protagonismo. Si Isis es la gnosis que busca, Neftis es la presencia que sostiene el duelo. Psicológicamente: la capacidad de estar con lo insoportable sin intentar arreglarlo. Es la sombra consciente, no reprimida.

Isis y Neftis no son “dos caras de lo femenino” en plan luz/sombra moral. Son dos modos de conciencia: una integra activamente, la otra contiene pasivamente. Ambas son indispensables.

Horus

Horus no es simplemente “el hijo”. Horus es el Ser encarnado después de la integración. La identidad que puede actuar en el mundo sin olvidar su origen. Por eso Horus lucha con Seth y no lo mata. Porque el ego no debe desaparecer; debe alinearse. Horus gobierna el mundo visible porque ya no confunde poder con fragmentación.

El Ser completo, ya pulido:

– Ra: foco de conciencia, identidad, presencia
– Osiris: coherencia vital, sentido profundo
– Isis: gnosis relacional, integración activa
– Neftis: sostén de la sombra, duelo consciente
– Seth: diferenciación, límite, conflicto necesario
– Horus: individuación integrada, acción ética en el mundo

By Edd Spellman

Thoth is the principle of symbolic mediation.Psychologically: Thoth is reflective consciousness. The capacity to step ba...
03/01/2026

Thoth is the principle of symbolic mediation.

Psychologically: Thoth is reflective consciousness. The capacity to step back, symbolize, record, compare, remember, and narrate without collapsing into judgment.

He is not raw consciousness (Ra).
He is not lived coherence (Osiris).
He is not relational gnosis (Isis).
He is not shadow containment (Nephthys).
He is not differentiation (Seth).

Thoth is what allows conflict to be translated into meaning.

– Ra: awareness, presence, the light of knowing
– Osiris: coherence, continuity, meaning
– Isis: gnosis through relationship, integration by love
– Nephthys: holding the unspeakable, conscious shadow
– Seth: differentiation, rupture, ego-force, conflict
– Thoth: symbolic intelligence, language, law, memory
– Horus: individuated self acting ethically in the world

El mito de Osiris, explicado:Osiris es el rey legítimo: orden, fertilidad, ritmo, el principio de la vida. Seth no es “e...
03/01/2026

El mito de Osiris, explicado:

Osiris es el rey legítimo: orden, fertilidad, ritmo, el principio de la vida. Seth no es “el malo”; es el caos, la ruptura, la diferenciación llevada al exceso, la fuerza que quiebra la continuidad. Seth engaña a Osiris y lo encierra en un cofre. Ese gesto ya es profundamente simbólico. Un cofre no es todavía la muerte; es contención. Osiris queda sellado, medido, definido, cerrado. El cofre es arrojado al Nilo: el río del tiempo, de los ciclos, de la encarnación, del devenir.

Más tarde, Seth encuentra el cuerpo, lo despedaza en catorce partes y las dispersa por todo Egipto. Esto es clave. Egipto entero se vuelve el mapa de la fragmentación. La conciencia ya no es una sola cosa; está distribuida, localizada, identificada. “Yo soy esto y no aquello.” Cada fragmento se convierte en un santuario. Hermoso, sí, pero incompleto.

Entonces aparece Isis. No entra con fuerza bruta ni con conquista, sino con atención. Ella busca. Ella recuerda. Ella nombra. Ella reúne. Ella re-miembra a Osiris. Y esta palabra importa: re-membering es exactamente lo contrario de dis-membering. Es deshacer el desmembramiento. Isis no recompone desde el puro intelecto, sino con aliento, voz, magia y amor. Osiris no regresa a gobernar el mundo de los vivos; se convierte en señor del Duat, el mundo interior, el más allá, la dimensión oculta. Horus, su hijo, gobierna el mundo visible. Traducción directa: la totalidad no borra la individualidad; la sostiene.

Ahora, bajemos esto a tierra.

Osiris representa simbólicamente un de los 5 aspectos del Ser antes de la fragmentación/fractalización. No el ego ni la personalidad, sino el campo integrado del Ser. Seth es el principio de individuación llevado demasiado lejos. Es necesario, pero peligroso. Sin Seth no hay forma; con demasiado Seth, la forma olvida su origen.

El cofre es también una especie de “búsqueda del tesoro”. En las tradiciones iniciáticas, el tesoro siempre está oculto en la oscuridad. La conciencia debe comprimirse antes de poder transformarse. El cofre es también la mente: una estructura rígida creada para preservar lo vivo, pero que termina congelándolo.

El Nilo representa el tiempo-espacio, el flujo de la experiencia humana. Nacemos dentro del tiempo, dentro de la narrativa, dentro de “mi vida”, “mi historia”, “mi cuerpo”. Luego llega la mutilación más profunda: la identidad se rompe en roles, recuerdos, traumas, etiquetas, creencias. No nos sentimos rotos; nos sentimos normales. Ese es el truco.

Isis es gnosis: conocimiento por intimidad. Ella aprende el nombre secreto de Ra no por fuerza, sino por paciencia, cercanía y timing. Isis es la conciencia que permanece con el dolor el tiempo suficiente como para escuchar su verdadero nombre. No niega la fragmentación; busca cada pieza, incluso el falo perdido (que es reemplazado simbólicamente). El mensaje es claro: la totalidad después de la encarnación nunca es idéntica a la totalidad anterior. Algo siempre se transforma.

La resurrección, entonces, no es volver atrás. No es regresar a una unidad ingenua. No es “reintegración” en el sentido simple, sino integración. El Osiris resucitado ya no es una unidad inconsciente; es una unidad consciente. Conoce la muerte. Conoce la división. Por eso gobierna lo invisible.

Y aquí viene el gran giro:

El mito no promete que “algún día recordaremos y todo se disolverá en la unidad”. Esa es una lectura espiritual principiante. Lo que dice es mucho más fino y más bello: la separación es real en el nivel de la experiencia, pero no en el nivel del ser. Isis no borra los fragmentos; los relaciona. Horus no elimina a Seth; lo equilibra. Orden y caos se vuelven una danza, no una guerra.

El velo del olvido no es un error. Es el precio de la perspectiva. Solo podemos conocer la unidad después de haber sobrevivido a la multiplicidad.

La mitología egipcia no es escapista. Es brutalmente realista. Dice: la vida te va a despedazar. Te vas a identificar con fragmentos. Vas a confundir el cofre con seguridad. Y luego —si la conciencia despierta— comenzarás el trabajo largo y paciente de la re-colección, de volver a reunir lo que siempre fue tuyo.

Y aquí viene el remate, lo que casi nadie nota:

Isis no hace esto sola. Egipto entero participa. La tierra guarda los fragmentos. Los templos los señalan. Comunidad, ritual, símbolo: sistemas colectivos de memoria. Traducción directa: nadie se re-miembra en aislamiento. Este mito ya es anti-bypass espiritual, anti-“yo solito me iluminé”.

El cuadro completo dice esto:

La vida humana es el mito de Osiris en movimiento. La fragmentación no es un fracaso; es una iniciación. Isis no está esperando al final del tiempo: es la cualidad de la conciencia que empieza a buscar ahora. Y la resurrección no es escapar del mundo, sino aprender a habitarlo sin olvidar quién eres.

Nada mal para una historia tallada en piedra Edd Spellmanil años.

By Edd Spellman

The myth of Osiris explained Osiris is the rightful king: order, fertility, rhythm, the life principle. Seth is not “evi...
03/01/2026

The myth of Osiris explained

Osiris is the rightful king: order, fertility, rhythm, the life principle. Seth is not “evil”; he is chaos, rupture, excess differentiation, the force that breaks continuity. Seth tricks Osiris into a coffin—already a symbolic move. A coffin is not death yet; it’s containment. Osiris is sealed, measured, defined, closed. The chest is thrown into the Nile, the river of time, cycles, incarnation, becoming.

Later, Seth finds the body, dismembers it into fourteen pieces, and scatters them across Egypt. This is crucial. Egypt itself becomes the map of fragmentation. Consciousness is no longer one thing; it’s distributed. Localized. Identified. “I am this, not that.” Each piece becomes a shrine. Beautiful, but incomplete.

Isis then enters—not as brute force, not as conquest, but as attention. She searches. She remembers. She names. She gathers. She re-members Osiris. That word matters: re-membering is the undoing of dismemberment. She uses breath, voice, magic, and love—not intellect alone—to restore coherence. Osiris does not return to rule the living world; instead, he becomes lord of the Duat, the inner world, the afterlife, the hidden dimension. Horus, their son, rules the visible world. Translation: wholeness does not erase individuality; it grounds it.

Now let’s unpack this:

Osiris is a symbolic representation of one of the 5 aspects of the Self before fragmentation. Not the ego, not the personality—the integrated field of being. Seth then is the principle of individuation taken too far. Necessary, but dangerous. Without Seth, no form. With too much Seth, form forgets its source.

The chest represents then a “treasure hunt”. In initiatory traditions, the treasure is always hidden in darkness. Consciousness must be compressed before it can be transformed. The coffin is also the mind: a rigid structure meant to preserve something alive but ends up freezing it.

The Nile represents time-space, meaning the flow of human experience. We’re born into time, into narrative, into “my life,” “my story,” “my body.” Then comes the deeper mutilation: identity shatters into roles, memories, traumas, labels, beliefs. We don’t feel broken—but feel normal. That’s the trick!

Isis is gnosis—knowing through intimacy. She learns Ra’s secret name not by force, but by patience, proximity, and timing. Isis is awareness that stays with the pain long enough to hear its real name. She doesn’t deny fragmentation; she searches for every piece, even the lost phallus (which is replaced symbolically). Meaning: wholeness after incarnation is never identical to wholeness before incarnation. Something is always transformed.

Resurrection, then, is not going back. It’s not reintegration but integration. Osiris resurrected is no longer naïve unity; he is conscious unity. He knows death. He knows division. That’s why he rules the unseen.

Here’s the big move:

The myth is not promising that “one day we’ll remember and everything will dissolve into oneness.” That’s actually a rookie spiritual take. What this is saying is subtler and more beautiful: separation is real at the level of experience, but not at the level of being. Isis doesn’t erase the pieces; she relates them. Horus doesn’t abolish Seth; he balances him. Order and chaos become a dance, not a war.

So the veil of forgetting isn’t a mistake. It’s the price of perspective. We can only know unity after we’ve survived multiplicity.

Egyptian mythology isn’t escapist. It’s brutally realistic. It says: you will be cut apart by life. You will identify with fragments. You will mistake the coffin for safety. And then—if awareness awakens—you will begin the long, patient work of recollection.

And here’s the kicker, the thing people often miss:

Isis doesn’t do this alone. Egypt itself participates. The land holds the pieces. Temples mark them. Community, ritual, symbol—these are collective memory systems. Translation: no one re-members themselves in isolation. The myth is already anti-spiritual-bypass, anti-“I did it all myself” nonsense.

So the draft here is strong. The extended picture says this:

Human life is the myth of Osiris in motion. Fragmentation is not failure; it’s initiation. Isis is not waiting at the end of time—she’s the quality of awareness that begins searching now. And resurrection is not escaping the world, but learning how to inhabit it without forgetting what you are.

Not bad for a story carved into stone five thousand years ago!

By Edd Spellman

02/01/2026
Inclusion forzada?Comúnmente hay personas admirando la fuerza, pero que purden llegar a incomodarse en la vulnerabilidad...
02/01/2026

Inclusion forzada?

Comúnmente hay personas admirando la fuerza, pero que purden llegar a incomodarse en la vulnerabilidad e intimidad social, celebrando el aspecto masculina, pero rechazando lo que se asocia como femenino.

Ese es uno de los trabajos más grandes de nuestra generación en este mundo heteronormado: integrar todo lo que todos somos y dejar la visión polarizada.

Cuando aceptamos que todo lo que somos, podemos encontrar una version nueva de nosotros en lo individual y lo colectivo, una llena de orgullo y poder, llena de presencia y felicidad.

Me encanta que hay series como estra que permiten traer visibilidad a esta dinámicas social y con ello, la posibilidad de integrarlos en consciencia, comunión y amor.

Recuerda que no eres ni uno ni otro, masculinx o femeninx, eres ambos, eres todo y siendo todo eres y estás. Es solo ahi donde encuentras verdadera claridad, fortaleza y todo lo que siempre hemos buscado.

31/12/2025
Maravillosa noche en compañía de grandes amigos. Brindando por un muy feliz año nuevo 2026
31/12/2025

Maravillosa noche en compañía de grandes amigos. Brindando por un muy feliz año nuevo 2026

31/12/2025

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