11/05/2026
Durante décadas, el Big Bang fue presentado como el comienzo absoluto de todo. El punto cero. El instante antes del cual no había nada. Pero hay físicos muy serios que cuestionan exactamente esa parte.
Roger Penrose, matemático y físico británico ganador del Premio Nobel de Física en 2020, propone algo radicalmente distinto. Su teoría se llama Cosmología Cíclica Conforme, o CCC por sus siglas en inglés, y plantea que el Big Bang no fue el inicio del universo, sino el final de uno anterior.
La idea es esta: los universos no nacen de la nada. Nacen del colapso o agotamiento de uno previo. Cuando un universo llega a su etapa final, expandiéndose hasta que toda la materia se disuelve y solo quedan partículas sin masa moviéndose a la velocidad de la luz, el tiempo pierde sentido físico. En ese estado extremo, las condiciones se vuelven matemáticamente indistinguibles de las de un Big Bang. Y así comienza el siguiente ciclo.
Cada uno de esos ciclos Penrose lo llama "eón". Nosotros estaríamos viviendo dentro de uno de esos eones, sin saber cuántos hubo antes.
Lo más llamativo de la teoría es que Penrose y su colaborador Vahe Gurzadyan afirmaron haber encontrado posibles señales de ese universo anterior en la radiación de fondo de microondas, que es el eco del Big Bang que todavía podemos detectar hoy. Según ellos, ciertos patrones circulares en esa radiación podrían ser huellas de eventos ocurridos en el eón previo.
Esa parte es la más debatida. Otros científicos han analizado los mismos datos y no llegaron a las mismas conclusiones, lo que mantiene la teoría en terreno de hipótesis activa, respaldada por un físico de enorme trayectoria pero aún sin confirmación definitiva.