23/02/2026
Una persona despierta realmente no intenta cambiar nada.
Se vuelve tranquila. Tiene paciencia. Trabaja en sí misma. Observa sus pensamientos, observa sus acciones, y se observa a sí misma cuando se enoja, se observa cuando se deprime, se observa cuando siente celos, envidia, miedo, ira y todo lo demás.
Poco a poco llega a reconocer esto no soy yo, esto es hipnosis, esto es una mentira. Esta persona no reacciona ante su condicción.
En la medida en que no reacciona ante su condicción, en esa medida se vuelve libre.
Ya no le importa lo que los demás hagan.
No se compara con nadie.
No compite con nadie.
Simplemente se observa a sí misma.
Observa la confusión mental.
Nunca va por ahí gritando soy la realidad absoluta, soy Dios , soy consciencia.
Más bien reconoce de donde viene y deja a los demás en paz.
Este tipo de ser se desarrolla a un ritmo acelerado. No importa en que clase de aprieto se encuentre, pués este ser ya es libre.