28/05/2026
¡NO MÁS CELULARES A LA HORA DE DORMIR!
La evidencia ya es muy difícil de ignorar. Cada vez más, todas las organizaciones médicas que tienen que ver con la salud de los niños y adolescentes están alzando la voz para implorar a los padres de familia que atiendan este grave problema de salud.
JAMA Pediatrics, una revista entre las de mas prestigio y reputación en nuestra especialidad, ha estado publicando recientemente muchos artículos en este tema. En esta editorial : https://jamanetwork.com/journals/jamapediatrics/article-abstract/2845862 y este artículo https://jamanetwork.com/journals/jamapediatrics/article-abstract/2849136 , se añade evidencia que viene a demostrar el grave daño que ocurre cuando dejamos a nuestros hijos “scrollear” por las noches.
Estadísticas sumamente preocupantes:
🔹 los adolescentes usan el celular alrededor de 5 horas al día en promedio
🔹 más de 1 de esas horas ocurre entre las 10 pm y las 6 am
🔹 y más de dos tercios de los adolescentes (sí, MÁS DEL 66%) revisan o toman el celular entre medianoche y las 5 de la mañana en noches escolares
Es decir: una enorme cantidad de adolescentes está interrumpiendo su sueño en plena madrugada.
Consecuencias del uso nocturno de pantallas:
❌ menos horas de descanso
❌ peor calidad de sueño
❌ más cansancio, irritabilidad y dificultad para concentrarse
Y no hablamos solamente de “tener sueño”.
Dormir mal en la infancia y adolescencia se relaciona, a corto y largo plazo con:
🧠 peor memoria y aprendizaje
😟 más ansiedad y síntomas depresivos
📉 menor rendimiento escolar
😡 problemas emocionales y conductuales
⚠️ más accidentes y menor atención
❤️ peor salud física a largo plazo, obesidad incluida.
Además, los investigadores advierten que no todo el contenido afecta igual.
El consumo nocturno de contenido: explícito, violento, emocionalmente intenso, riesgoso o altamente estimulante puede alterar todavía más el sueño, porque incrementa la activación cerebral y emocional justo cuando el cerebro debería estar entrando en reposo. Esto puede retrasar aún más el inicio del sueño y reducir las horas totales de descanso. Por eso el problema no es únicamente “la luz azul”, que inhibe la melatonina, hormona iniciadora del sueño... También importa lo que están viendo y cómo ese contenido mantiene al cerebro hiperalerta.
Los autores del artículo son contundentes:
👉 “Reducir el uso de pantallas en las horas antes, durante y después de dormir es una estrategia práctica para mejorar el sueño y proteger la salud y bienestar de niños y adolescentes”.
No se trata de demonizar la tecnología ni de prohibir todo. Se trata de entender que el cerebro infantil y adolescente necesita dormir bien para desarrollarse adecuadamente.
Algunas medidas simples que sí ayudan:
✅ evitar pantallas 1 hora antes de dormir
✅ no dormir con el celular en la cama
✅ cargar dispositivos fuera del cuarto
✅ mantener horarios regulares de sueño
✅ evitar contenido altamente estimulante por la noche
✅ que los adultos demos el ejemplo
Respecto al último punto, existe una correlación directa demostrada entre el tiempo que los padres pasan con las pantallas con el de los hijos. Una sugerencia que me parece fenomenal es el de poner todos los celulares de la familia (obvio, si es por trabajo de los padres ellos pueden estar excluidos) en una caja a una hora determinada previa a irse a la cama hasta el día siguiente.
En realidad, el sueño es una de las herramientas más poderosas para la salud física, emocional y mental de nuestros hijos. Y no es negociable. Es por ellos.