08/04/2023
El cuerpo tiene la capacidad de regenerar el tejido óseo naturalmente, aunque a veces es un proceso lento. La curación de una fractura de hueso, tanto si es parcial como si es total, es un proceso complejo cuya velocidad y éxito dependerá de cada individuo.
Para acelerar este proceso, podemos acompañar la curación con una dieta adecuada, con alimentos que aportan nutrientes y minerales específicos para la recuperación ósea.
• Calcio y vitamina D. Ayudan en el proceso de consolidación de los huesos. El cuerpo no produce calcio, por lo que debemos obtenerlo a través de los alimentos como: leche y derivados lácteos, frutos secos crudos y sin sal (almendras, avellanas, nueces, castañas…), grosella negra, higos, coco, ajo, cebolla, manzana, pera, mango, banana, aguacate.
• Magnesio y potasio. Promueven la absorción de calcio y previenen la degradación ósea. Algunos alimentos ricos en magnesio son los siguientes: avena, lechuga, espárragos, trigo integral, calabaza, patata, melocotón, guisantes, lentejas, ciruelas, frutos secos (avellanas, nueces).
• Ácidos omega-3. Mejora la calidad ósea al prevenir la descomposición y aumentar la mineralización del hueso. El omega-3 está presentes en múltiples alimentos como: pescados azules, huevos, mantequilla, frutos secos crudos y sin sal, semillas de lino.
• Proteína. Aumenta la densidad ósea y disminuye la probabilidad de sufrir nuevas fracturas. La proteína se obtiene de: carne, pescado, huevos, legumbres, aguacate, frutos secos crudos y sin sal, espirulina.
Por otro lado, los alimentos que se roban los minerales de nuestro cuerpo y que debemos evitar siempre que sea posible son: alcohol, tabaco, azúcar blanco, café, bebidas gaseosas y azucaradas, alimentos refinados y precocinados, fritos, el salvado (ya que inhibe la absorción del calcio).