08/01/2026
Acompañar a alguien que sobrepiensa no es decirle qué hacer, ni apagar su mente a la fuerza.
Es quedarte.
Es escuchar sin corregir.
Es no minimizar lo que para esa persona se siente enorme.
A veces creemos que ayudar es dar soluciones,
cuando en realidad lo que más sana es sentirse visto, sostenido y respetando su proceso.
No todos sentimos igual.
No todos sanamos igual.
Y acompañar también es aprender a no apurar,
a cuidar las palabras y a convertirnos en un espacio seguro
donde el otro pueda descansar un poquito su mente.
Si alguna vez no sabes qué decir, recuerda esto:
Tu presencia, cuando es genuina, es suficiente✨