28/01/2026
Amar a tus hijos no es un discurso bonito ni una foto bien editada.
Amar a tus hijos es responsabilidad diaria, aunque canse, aunque fastidie, aunque no tengas ganas.
Es bañarlos, limpiarles bien el cuerpo, revisarles detrás de las orejas, cortarles las uñas, peinarles el cabello, lavarles los dientes TODOS los días, no cuando te acuerdas.
Es ponerles ropa limpia, cuidar su piel, notar cambios, oler cuando algo no está bien, mirar con atención.
Amar es estar pendiente de su salud física y emocional.
Es llevarlos al médico aunque “no parezca grave”.
Es no normalizar infecciones, descuidos, abandono, ni excusarte con el “yo hago lo que puedo”.
Porque criar no es solo decir “son mi vida”.
Criar es hacer, no posar.
Muchos aman subirlos a redes, pero no aman revisar su higiene.
Muchos aman los likes, pero les incomoda la constancia.
Muchos dicen “nadie me enseña a ser mamá o papá”, pero tampoco buscan aprender.
Y sí, esto molesta.
Porque obliga a mirarse al espejo.
Porque no todos están dispuestos a aceptar que el amor también se demuestra en lo que nadie ve, en lo repetitivo, en lo que no se publica.
los niños sí merecen adultos que sí lo estén.