15/01/2026
El cáncer de próstata representa un importante desafío para la salud pública de México. Las intervenciones dietéticas están recibiendo cada vez más atención para la prevención y el tratamiento de esta enfermedad, cuya incidencia continúa aumentando entre los hombres mayores de 50 años.
Múltiples factores etiológicos, como la predisposición genética, el estado hormonal, la edad avanzada, el exceso de adiposidad, el sedentarismo y la dieta inadecuada, impulsan el desarrollo de este cáncer. Cada vez hay más evidencia que vincula la dieta y los procesos metabólicos con el riesgo de padecer esta enfermedad.
La evidencia aún no es concluyente; sin embargo, la adherencia a modelos dietéticos ajustados al contexto económico -sociocultural y que priorizan fuentes vegetales como jitomate, ajo, aceite de oliva, aguacate, granos enteros, frutas, verduras de variedad, legumbres y pescado, se ha asociado con un menor riesgo de cáncer de próstata, esto por el aporte de compuestos bioactivos benéficos como licopeno, vitamina C, zinc, flavonoides, polifenoles, omega-3 y ácido oleico.
Mientras que los modelos que priorizan las grasas saturadas, los embutidos y los carbohidratos refinados se han asociado con un mayor riesgo para este cáncer, por el aporte constante de sustancias proinflamatorias y procarcinógenas, como el ácido araquidónico, compuestos N-nitrosos, nitrato, nitrito de sodio y el exceso de hierro que puede promover daño oxidativo.
Nutrición en la prevención y el manejo del cáncer de próstata en México.
Rodríguez Reyes SC, Rico Fuentes C, Pereira Suárez AL, Sierra Díaz E, Moreno Ortíz JM, Ramírez de Arellano A. (2025)