08/05/2026
A diferencia de las proteínas, la digestión química de los carbohidratos sí inicia en la boca. Aquí la amilasa salival (ptialina) comienza a degradar almidones y otros polisacáridos en unidades más simples.
A nivel gástrico, los músculos estomacales mezclan el bolo alimenticio con los jugos gástricos, convirtiéndolo en una sustancia semilíquida llamada quimo. De esta forma, el estómago prepara a los carbohidratos para que las enzimas en el intestino delgado actúen de manera más eficiente y completen el proceso digestivo.
En el intestino delgado, el páncreas es estimulado por la colecistocinina y la secretina para que libere amilasa pancreática; esta enzima continúa con la digestión química de los almidones y otras enzimas liberadas por el borde de cepillo (glicocáliz) participan para completar el proceso digestivo de los disacáridos:
Maltasa → Maltosa → Glucosa y Glucosa
Lactasa → Lactosa → Glucosa y Galactosa
Sacarasa → Sacarosa → Glucosa y Fructosa
Los monosacáridos que resultan de este proceso se absorben principalmente en el yeyuno y son transportados hacia el hígado a través de la vena porta para su distribución o almacenamiento.