08/04/2026
Hay silencios que también son amor.
Estos dĂas no pude compartir nada.
Necesitaba estar conmigo… sostener, sentir, atravesar.
Fueron dĂas de tristeza profunda,
pero también de total presencia.
Y en esa presencia… hubo un regalo.
La partida de Vito fue dolorosa.
Quien me conoce sabe lo que él era para mÅ
mi compañero, mi hogar en forma de vida.
Ya no está en este plano,
pero su presencia la siento todo el tiempo.
En los momentos en los que me invadĂa la tristeza,
aparecĂa este pequeño pájaro…
mirándome, en silencio,
como si quisiera recordarme:
“estoy aquà contigo”.
Cada experiencia trae una enseñanza.
Y esta me mostrĂł que cuando nos permitimos vivir el dolor
con total presencia,
algo se abre…
y llegan regalos que no esperábamos.
Gracias, Vito,
por cada aventura, por cada instante,
por tanto amor. 🤍