26/12/2025
Estos días son una invitación a estar muy presentes en nuestro mundo interior.
A observar qué se mueve dentro de nosotr@s y cómo elegimos afrontarlo.
Es un tiempo de siembra.
Lo que sucede internamente ahora deja huella y marca la energía con la que atravesaremos los próximos meses. Cada emoción, cada pensamiento, cada elección consciente va trazando el rumbo del año que comienza.
El 24 y 25 no hablan solo de un nacimiento externo.
También señalan un momento cósmico: la luz vuelve poco a poco a la Tierra. Y, al mismo tiempo, nos recuerdan la posibilidad de un nacimiento interior.
¿Quién soy hoy?
¿Quién quiero ser?
¿Qué proyectos y qué versión de mí quiero traer al mundo?
En estas fechas hay mucha distracción: encuentros, comidas, estímulos constantes. La invitación es suavizar el ritmo y volver la mirada hacia dentro, sin huir de lo que aparece.
No desde la tristeza ni el sentimentalismo, sino desde la conciencia.
Porque incluso las emociones incómodas traen información.
Y cuando nos posicionamos frente a ellas y elegimos conscientemente qué hacer con lo que sentimos, estamos sembrando algo nuevo.
Lo que hoy habitas en tu interior es la semilla de tu nuevo año.
Hazte presente para que puedas crear el destino que anhelas.