Sanando juntos el duelo.

Sanando juntos el duelo. La Tanatología y el Acompañamiento pueden ser PREVIO, DURANTE Y DESPUES de una Pérdida significativa para el doliente.

Reflexión, acompañamiento y sanación, desde el respeto y la empatía.

APRENDER  A  DESAPRENDER...Sacarnos de la cabeza aquellas tantas palabras que nos dijeron que nos lastimaron , que somos...
16/02/2026

APRENDER A DESAPRENDER...

Sacarnos de la cabeza aquellas tantas palabras que nos dijeron que nos lastimaron , que somos feas, que somos gordas, que somos demasiado delgadas, que no tenemos "buen cuerpo" que si nuestra nariz o si nuestro cabello, o nuestras piernas o nuestras manos, que somos inútiles, que no sabemos hacer nada bien, que si somos demasiado tontas o ingenuas o que...

Que si nunca fuimos suficiente o si nunca hicimos lo suficiente, que si las malas notas, que lo que nos faltaba, que si cualquier cosa.

Desaprender, y volver a creer que somos fuertes, que somos poderosas, que somos imparables, que somos talentosas, que somos importantes, que somos maravillosas, que somos perfectas tal cuál somos, que la belleza es un constructo y que cada una de nosotras somos hermosas, sin más.

Desaprender y abrazarnos a nosotras mismas, recuperar la confianza y la libertad que nos arrebataron, recuperar las ganas de volar que teníamos cuando éramos niñas, volver a reír hasta que nos duela la panza, volver a confiar.
[ desconozco el autor]

18/01/2026
La depresión es una condición de salud mental que puede afectar profundamente la vida de una persona. Reconocerla, habla...
13/01/2026

La depresión es una condición de salud mental que puede afectar profundamente la vida de una persona. Reconocerla, hablar de ella y buscar apoyo profesional es un paso fundamental hacia el bienestar y la recuperación.

No siempre puedes controlar lo que pasa, pero sí cómo te acompañas mientras pasa.Hay días nublados que no piden lucha, s...
08/01/2026

No siempre puedes controlar lo que pasa, pero sí cómo te acompañas mientras pasa.
Hay días nublados que no piden lucha, sino pausa.
No se trata de negar lo que duele, sino de dejar de castigarte por sentir.
Elegir disfrutar es permitirte respirar, soltar la exigencia y tratarte con compasión.
Aun en medio del caos, puedes elegir cuidarte.
Y esa elección, pequeña pero consciente, también es sanación.

03/01/2026
Al finalizar este año, es importante reconocer todo lo que has atravesado. Este no fue solo un año que pasó en el calend...
31/12/2025

Al finalizar este año, es importante reconocer todo lo que has atravesado. Este no fue solo un año que pasó en el calendario, fue un tiempo cargado de emociones, pérdidas, silencios y aprendizajes profundos. Cada día que lograste avanzar, incluso cuando no tenías fuerzas, cuenta y tiene valor.
El duelo no termina con el año que se va, pero sí puede transformarse. Hoy puedes darte permiso de mirar atrás con compasión, sin exigirte estar bien, sin juzgar la forma en que sentiste o sigues sintiendo. Lo que dolió fue real, y también lo fue el amor que dio origen a ese dolor.
Cerrar el año no significa olvidar, sino integrar. Significa reconocer que, a pesar de la ausencia, sigues aquí, respirando, sintiendo y reconstruyéndote poco a poco. Cada emoción vivida fue parte de tu proceso, y cada paso, por pequeño que parezca, fue un acto de valentía emocional.
Al abrirte al nuevo año, no necesitas prometer felicidad inmediata. Basta con permitirte continuar, con mayor cuidado hacia ti, con más paciencia y con la esperanza serena de que el dolor puede volverse más llevadero. El próximo año no borra lo vivido, pero puede ofrecerte nuevos espacios de calma, sentido y equilibrio.
Que este cierre sea un acto de respeto hacia tu proceso y de confianza en tu capacidad de sanar a tu propio ritmo.
Dra. Esther Velázquez Tipacamú.

A veces la vida cambia de repente…Una ausencia, una separación, una pérdida importante puede dejar en los niños emocione...
10/10/2025

A veces la vida cambia de repente…
Una ausencia, una separación, una pérdida importante puede dejar en los niños emociones que no siempre saben expresar con palabras.
Por eso, hemos creado un espacio seguro y lleno de cariño llamado “Sanando juntos el duelo”, un grupo de apoyo gratuito donde los niños podrán compartir, aprender y sanar acompañados de otros pequeños que también han pasado por momentos difíciles.
En este grupo, jugaremos, hablaremos, dibujaremos y aprenderemos juntos que el dolor se puede transformar en fuerza, esperanza y amor.
👧🏻🧒🏽 Está dirigido a niñas y niños que han vivido una pérdida, ya sea por fallecimiento, divorcio o separación, y que deseen reencontrar la alegría y la confianza.
💬 Queridos papás:
Brindarles este espacio es regalarles la oportunidad de sanar desde el corazón, con respeto a su proceso y acompañamiento emocional.
📍 Lugar: Avenida Belisario Dominguez s/n (a un costado de Abarrotes Candita)
🕓 Fecha y hora: Miércoles 15, 22 y 29 de Octubre
💚 Cupo limitado. Actividad gratuita.
Porque sanar no es olvidar… es aprender a recordar con amor.
Te esperamos en “Sanando juntos el duelo”, un lugar donde las lágrimas se convierten en esperanza y los abrazos en fuerza.

17/06/2025
05/05/2025

¿Cómo elige una madre águila al padre de sus aguiluchos?
No escoge a cualquiera. Ella lo pone a prueba.

Arranca una rama de un árbol, asciende alto en el cielo y comienza a girar.
Los águilas macho vuelan a su alrededor, intentando impresionarla.
De repente, ella suelta la rama.

Y empieza la prueba.
Uno de los machos se lanza en picada, atrapa la rama en el aire y la devuelve con cuidado, de pico a pico.
Ella la deja caer de nuevo.
Y otra vez.
Si él logra atraparla cada vez, sin fallar — solo entonces lo elige.

Porque un día, ese macho deberá atrapar algo mucho más importante: su aguilucho en caída.

Después del apareamiento, construyen un nido en un acantilado alto, con ramas duras y resistentes.
Luego, arrancan plumas de sus propios cuerpos para acolchar el interior del nido.
Allí, la madre águila pone sus huevos.

Cuando los polluelos nacen, los padres los cubren con sus alas, los alimentan, los protegen del sol y de la lluvia.
Los pequeños crecen fuertes. Les comienzan a salir plumas.
Aprenden a estirarse, a balancearse, a sentir el viento.

Y entonces… comienza la verdadera lección.
El padre empieza a destruir el nido.
Sacude las ramas con sus alas, arranca las plumas suaves — hasta que solo quedan las duras varas.
El acogedor hogar se vuelve incómodo.
Los aguiluchos no entienden.
¿Por qué sus padres, antes tan cariñosos, ahora se alejan? ¿Por qué ya no hay comida?

Entonces, la madre vuela a un lugar cercano, lleva un pez fresco y empieza a comerlo lentamente — justo fuera del alcance de sus crías.
Ellos chillan, pero nadie acude.

Es entonces cuando sucede:
Los aguiluchos empiezan a moverse, a arrastrarse, a salir del nido.

Uno cae torpemente.
Se precipita por el acantilado.

Pero antes de tocar el suelo, el padre —el mismo que atrapaba la rama— se lanza en picado y lo atrapa en su espalda.
Lo eleva de nuevo hasta el nido.
Y repiten el proceso.
Una y otra vez.

Hasta que un día, en medio de la caída, el aguilucho extiende sus alas, atrapa el viento… y vuela.

Entonces, los padres lo llevan a conocer los ríos de pesca.
Ya no le dan comida en el pico.
Le enseñan a sobrevivir por sí mismo.

Así crían las águilas a sus hijos.
Con ternura, sí — pero también con desafíos, coraje y sabiduría.

Porque la madre eligió un compañero que jamás dejaría que sus crías se estrellaran.
Porque los aguiluchos deben aprender a volar, no quedarse toda la vida en el nido.

Y tal vez… nosotros también podemos aprender algo del águila:
Sobre el amor, la enseñanza y el arte de ayudar a volar.
Créditos al autor.

01/05/2025

No te cura el tiempo.
Te cura abrir los ojos cada mañana, y volver a intentar
Te cura la familia, no la que te tocó. La elegida. Sobre todo los amigos que se convirtieron en familia.

Te cura la paz de saber que seguiste lo que decia tú corazón. Aún contra la corriente. Y ganaste, o no. Pero lo hiciste.
Tener a tu lado gente que suma. Alejarte de los que rompen y restan.

Te cura la posibilidad de elegir la compañía. Y elegir bien.

Te curan los abrazos que sanan el alma.
La gente que cuida.
Que ama y hace reír
Te cura el amor que diste.
Que das.
Que te das y el que vuelve.

Te cura la gente que cree y te ayuda a creer
También los que no te creen. Los que no creen que puedas lograrlo y te obligan a hacerlo para callarlos.

Te cura el amor recíproco. La lealtad.
Encontrar tu lugar y hacer de eso el mejor lugar del mundo.

No. El tiempo no cura nada.
Te curas vos, cada vez que tomas decisiones.
Las decisiones correctas.
Y pasas a la acción..

🎬 Créditos a el autor
Ilustración Lady Dasi

Dirección

Tuxtla Gutiérrez

Horario de Apertura

Lunes 8am - 8pm
Miércoles 8am - 8pm
Sábado 8am - 8pm

Teléfono

+529613095996

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Sanando juntos el duelo. publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir