19/02/2026
THERIANS, DISFRACES, SEÑUELOS
Erwin López
Psicoanalista y filósofo
Los hombres son animales,
algunos de los cuales crían a sus propios semejantes.
Peter Sloterdijk
Las presentes ideas fueron respuestas a las preguntas que se me formularon para un periódico local en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, México; sobre el tema “Therians”. Lo importante es poder atender a cada una de las palabras aquí expuestas para comprender su sentido.
1.- ¿Qué papel juegan las redes sociales en este fenómeno en su difusión?
Me parece que las Redes Sociales no solamente juegan el papel de un vehículo o medio de transporte de lo que ocurre en el mundo, sino que es el medio donde se ocultan también las grandes discusiones que importan sobre la identidad y la dignidad humanas. ¿Quién nos asegura que esto realmente sea un tema o una cuestión suficiente como para ser discutida por nuestra comunidad? Podría ser solamente una decisión “algorítmica” dispuesta para el mero entretenimiento en un “pseudoproblema identitario” en la adolescencia. Sería lógico si atendiéramos a su probable origen geográfico: la Argentina, un país que por el momento atraviesa un quiebre en su economía y tejido social alterado por lo mismo.
2.- ¿Considera que es una tendencia pasajera o un reflejo de cambios más profundos en la construcción de identidad?
Considero que es pasajera en el sentido calculado para lo que está diseñado, es decir, para entretenernos. Sin embargo, sí puede plantear algo que nos convoque a la reflexión crítica. Este puede ser doble: primero, el recurso al excesivo uso de una libertad para identificarse con cualquier cosa y llevarlo al límite sin restricciones porque es una “crianza respetuosa” como el caso a la renuncia del deseo de nombrar a los hijos y dejar que ellos “se nombren” o “se elijan” como si el nombre se desarrollara junto al cuerpo, pero no es así, el nombre nos antecede y es nuestra tarea plantear el problema de los nombres y el de todas nuestras elecciones, es la huella y herencia de la cultura que nos recibe, es la relación con el deseo donde nacemos. Segundo, el tema de la presentación del fenómeno es “me identifico (parcialmente o no) con un animal” indica que la identidad es algo que no existe ni con el nombre asignado, lo que existe en su lugar es “la identificación”. Ya desde el siglo XV se ha dicho que el ser humano no tiene rango (dignidad) en la naturaleza, es decir, no tiene un lugar “natural” y por lo tanto todo es de orden artificial en la vida humana. El conocido caso de por qué los gatos no tienen nombre, dicen los gatos “porque entre nosotros los gatos sí nos reconocemos”. Los seres humanos necesitamos de ese nombre, de ese apellido, de ese linaje, de esa pertenencia a un grupo. De suerte que incluso la heterosexualidad es una elección y una identificación al mismo tiempo. Es decir, que ni siquiera lo que consideramos normal es natural. Esa es la cuestión que se puede abrir, pero no necesariamente necesita ser transportada por el cálculo mediático.
3.- ¿Por qué la adolescencia suele ser una etapa donde surgen con más fuerza estas expresiones de identidad?
La adolescencia marca una segunda vuelta por una pregunta determinante en la vida, esta es “¿quién soy?, o la más mediática y estilística en México “chale, ¿a qué venía?” La adolescencia renueva la relación con los otros, hace que nos preguntemos “¿qué quiere el otro de mí?” Y eso nos produce angustia por la vida, angustia por la existencia. Esas preguntas necesitan respuestas que no necesariamente implican en primer lugar un saber responder o un deber responder. Hay un elemento que regresa como un oleaje en la vida de cada uno y es el tema de la sexualidad, no lo sexual, sino de aquello de lo cual disfrutamos en tanto placer humano y se acentúa porque el cuerpo aparece como un medio de intercambio para esas respuestas, un medio de inscripción de los deseos, o bien también, el lugar en donde todo debe destruirse. Por eso es importante saber escuchar lo que los adolescentes tienen por decir, abrir los espacios de escucha, una cultura renovada en la palabra para que los cuerpos no queden atrapados en los discursos del flujo de las redes.
4.- ¿A qué factores psicológicos o sociales se puede atribuir este comportamiento o identificación?
La identificación con animales no es algo nuevo, ha estado con nosotros desde que nos diferenciamos de ellos y vimos el profundo abismo entre nuestra razón y afectos y las "ánimas" (las vidas ahí en el paraje de la existencia). Sin embargo, quien haya elegido el término "Therian" convocó al menos tres cosas: a) animales salvajes, b) bestias, y c) animales mitológicos. Esto porque es un vocablo griego antiguo. Entonces es normal que el ser humano utilice a los animales de ese modo para delimitar algo de sí mismo, el lobo, el perro, el cordero, la serpiente, son animales comunes tanto en la mitología como en la biblia. Sus atributos nos enamoran de una naturaleza perdida como el caso de los elefantes que eligen a una sola pareja para toda la vida. El cordero como sinónimo del sacrificio es el caso más logrado de lo que puede llegar a significar un cuerpo para otro. Y así en cada caso, el animal se subordina a cada apetencia de lo natural del ser humano. También pueden ser signos como los signos zodiacales, ¿quién no juega con eso?
5.- ¿Influyen situaciones como el aislamiento, la ansiedad, la depresión o experiencias familiares?
Lo que verdaderamente influye es el gran problema que vive el mundo en relación a sus pilares, los edificios más altos son: i) el desdibujamiento de cuáles son los criterios éticos para entregar el Nobel de la paz a alguien que vanagloria la guerra, ii) la implicación del jefe máximo de las fuerzas armadas del ejército más poderoso del mundo en la violación de niños y menores de edad (incluyendo a príncipes, magnates y poderos del mundo por igual), y iii) la llamada al estrado del CEO de la red social más importante del mundo para ser juzgado por la creación de un medio (Facebook, Instagram) adictivo para adolescentes y el uso en el mismo de la inteligencia artificial que no sólo actúa como plataforma en sí misma, sino que la IA está experimentando con juegos y aplicaciones orientadas a la salud mental que inducen al suicidio. Esa es, me parece, la verdadera grave influencia de lo que pueda pasar con nuestros hijos y jóvenes.
6.- ¿En qué momento una expresión identitaria deja de ser una exploración y se convierte en una señal de alerta clínica?
De las ruinas que quedan del DSM (Manual de Diagnóstico de los Trastornos Mentales) ya ni siquiera nos queda el criterio "clínico" para considerar que algo ya no encaja con la escuela, la familia o la sociedad. Desde que el tejido social ha dejado de imbricarse sobre el cuidado de uno mismo y ha cambiado al placer de uno mismo, la juventud tiene destinos comunes que van desde los circulatorios como el scrolling que inunda los espacios educativos, los videojuegos en los hogares que unen a otro virtual, hasta los más funestos como el reclutamiento por el crimen organizado. Alguien puede utilizar cualquier identidad del otro lado de la pantalla para relacionarse con los adolescentes. En la familia un padre ya no pide consejos a otro padre sobre cómo hacer con los hijos, utiliza IA, ¿qué clase de identidad se están formando ahora los padres de sí mismos y de los demás? Los jóvenes tampoco se quiebran la cabeza haciendo cartas o poemas para alguien que les gusta o que quieren su atención, sino que simplemente para hablarle a alguien le preguntan a la IA. En lo social la gente juega a pedirle a la IA cualquier tipo de solicitud de cambio de imagen, ya no son filtros, son modificaciones completas, caricaturas, preguntas sobre cualquier cosa, ya no hay contemplación ni aburrimiento, todos están entretenidos con su imagen. En medio de todo esto, ¿qué realmente es una alerta clínica?
7.- Para todo de lo que no se puede hablar… en las redes sociales, es mejor callar ahí y hablarlo caso por caso*.
*A esta última respuesta no se le formuló pregunta. Es un parafraseo del aforismo 7 del Tractatus Logico-Philosophicus de Ludwig Wittgenstein.