04/02/2026
04.02.26
He notado en mi práctica que muchas personas llegan creyendo que la vida debería ser más sencilla, como si el dolor, la incertidumbre y los tropiezos fueran señales de que algo está mal en su camino, y con el tiempo he notado que son precisamente esas adversidades las que suelen abrir las preguntas más profundas y las transformaciones más honestas.
Freud (el padre del psicoanálisis) decía:
“He sido un hombre afortunado. En la vida, nada me ha sido fácil.”
Y creo que hay algo profundamente honesto en esa afirmación, porque solemos asociar la fortuna con la ausencia de dificultades, cuando la realidad es que muchas veces la verdadera fortuna está en lo que logramos construir a partir de ellas. He visto cómo el sufrimiento confronta, rompe ilusiones, desarma certezas, pero también he visto como cuando alguien se permite atravesarlo en lugar de huir, algo nuevo comienza a formarse; una comprensión más profunda de sí mismo, una sensibilidad distinta hacia la vida, una fortaleza que no nace de la dureza, sino de la aceptación.
También he aprendido que la satisfacción no siempre llega como plenitud absoluta, muchas veces aparece acompañada de una cierta insatisfacción, de un deseo que sigue moviéndonos, de preguntas que no terminan de resolverse. Y lejos de ser un problema, eso suele ser lo que mantiene viva la búsqueda, lo que nos recuerda que somos seres en constante construcción. Por eso cada vez creo más que no deberíamos temerle a vivir por la posibilidad de que no sea fácil, la vida no está hecha para garantizarnos comodidad, sino para invitarnos a encontrar sentido incluso en aquello que duele, en lo que no entendemos, en lo que nos obliga a replantearnos quiénes somos.
Algo que también he aprendido escuchando historias, acompañando procesos y observando la fragilidad, es que la gratitud no nace únicamente de lo que nos hace felices, muchas veces surge cuando logramos mirar hacia atrás y reconocer que incluso aquello que nos quebró, nos enseñó a vivir de una manera más auténtica.
Hoy pienso que la verdadera fortuna no es una vida sin dificultades, sino una vida que a pesar de ellas, se atreve a sentirse, a pensarse y a vivirse con profundidad y quizás en ese acto de seguir apostando por la vida con sus luces y sus sombras, se encuentre una de las formas más sinceras de agradecimiento 🙌🙏
Psic. Milton Pananá ⏳🧠