19/03/2026
DR. ANTONIO GARCÍA SÁNCHEZ
(24 de septiembre 1931-19 de marzo de 2026)
Por Didier Gómez Trujillo
Nació en Tuxtla Gutiérrez el 24 de septiembre de 1931 en el Barrio de San Roque.
Secundaria y Preparatoria en el Instituto de Ciencias y Artes de Chiapas (1944-1949). Con grandes maestros como Ángel. M. Corzo, Agripino Gutiérrez, Andrés Fábregas Roca, Eduardo J. Albores y Elíseo Mellanes Castellanos, entre algunos otros.
En 1949 en la Facultad de Medicina de la UNAM.
Internado en 1953.
Servicio Social en Palenque, Chiapas.
Tesis profesional sobre las secuelas de pacientes quemados.
Especialidad Cirujano de 1958 a 1961 en el Hospital Juárez.
Labora en el IMSS de Tuxtla Gutiérrez.
Cirugías: gineco-obstétricas. cirugía general y traumatología.
Jefe del Departamento de Cirugía del IMSS
Director del Hospital General No. 2 del IMSS en 1973.
Presidente del Colegio Médico de Tuxtla y del Colegio Médico del Estado de Chiapas.
En 1985. Jefe de los Servicios Coordinados de Salud del Estado de Chiapas (hoy Secretaria de Salud).
1973. Impartió la materia de Patología Quirúrgica y después de jubilarse en el IMSS, la materia de Clínica Propedéutica Medica en la naciente Escuela de Medicina Humana de la Universidad Autónoma de Chiapas.
Rector para el periodo 1986-1989.
Otorgó el primer Doctorado Honoris Causa al Dr. Manuel Velasco Suárez.
Por su desempeño fue reelegido para un nuevo periodo de 1989-1991.
Diputado Federal por el 1er Distrito de Tuxtla (1991-1994).
El 25 de octubre de 1996 emprende un proyecto muy importante bajo el cobijo de la máxima casa de estudios en Chiapas. Crea la Fundación UNACH cuyo presidente fue el Dr. Manuel Velasco Suarez y el Dr. Antonio García Sánchez como director ejecutivo.
Doctor Honoris Causa (enero de 2018), por la UNACH por su reconocida trayectoria en beneficio de la sociedad y su fecunda contribución a la vida universitaria.
Su legado:
La combinación de la práctica clínica, docencia y su contribución a la organización del colectivo médico estatal y la formación de generaciones de médicos en la entidad.
Siempre mi convicción fue la de servir y servir bien a los más necesitados, pues, el ejercicio de la medicina debe brindarse con principios humanísticos, amor, respeto, justicia y honestidad a la población en general, sin distinción de clases sociales.
Jóvenes, que en su mente permee siempre una actitud positiva, eliminando sentimientos negativos que perjudican este espíritu.
Estoy dispuesto y gustoso de compartir mis conocimientos, pero a la vez reconozco que es necesario dejar el paso a otras generaciones, con ideas innovadoras para contribuir con responsabilidad y amor al quehacer académico.
Descanse en paz el Dr. Antonio García Sánchez