14/01/2026
Trabajando en mi 1era meta de este año
Vamos
https://youtu.be/uhZzB5hid6M?si=qNGNSWSkLx5pLD9k
Si alguna vez hubiera tenido la oportunidad de conocer a Steve Jobs, estoy seguro de que una de sus enseñanzas más profundas habría sido esta:
“Tu tiempo es limitado, no lo malgastes viviendo la vida de alguien distinto.”
Y lo imagino diciéndolo con esa mezcla de firmeza y claridad que lo caracterizaba, recordándome que la vida no se mide por lo que acumulamos, sino por lo auténticos que nos permitimos ser.
Creo que Jobs insistiría en algo que todos sabemos, pero pocas veces practicamos: que cada uno de nosotros tiene un camino único, una manera irrepetible de ver el mundo, un talento que solo florece cuando dejamos de imitar para empezar a escucharnos.
Me diría que no estamos aquí para vivir bajo las expectativas de los demás, ni para perseguir sueños ajenos, ni para convertirnos en copias de lo que la sociedad aplaude.
Que la verdadera grandeza nace cuando honramos nuestra voz interior.
Cuando dejamos de actuar por miedo y comenzamos a actuar por convicción.
Y también me dejaría claro que no hay tiempo que perder.
Porque el tiempo —el verdadero maestro— no regresa ni negocia.
Cada día que actuamos como alguien más, es un día que le robamos a nuestra esencia, a nuestra misión y a nuestra historia.
Si hubiera aprendido directamente de él, creo que la lección sería simple pero poderosa:
Vive tu vida, no la vida que otros quieren que vivas.
Sé original, sé valiente, sé tú.
Porque al final, esa es la única forma de honrar realmente el tiempo que se nos ha dado.