Psic. Aura Gutiérrez Aquino

Psic. Aura Gutiérrez Aquino Evaluación, diagnóstico y atención psicológica en niños, jóvenes y adultos.

Gracias por permitirme acompañarlos, por la confianza, la apertura y por compartir conmigo fragmentos tan valiosos de su...
31/12/2025

Gracias por permitirme acompañarlos, por la confianza, la apertura y por compartir conmigo fragmentos tan valiosos de sus historias. Les deseo un año lleno de fortaleza, valentía y claridad para seguir construyendo aquello que les haga sentir en paz y en coherencia con quienes son. Que no falte la esperanza, el autocuidado y la certeza de que cada paso, por pequeño que parezca, cuenta.
Con cariño y gratitud,
Psic. Aura Gtz Aquino 🧠👩🏼‍💼

29/12/2025
Gracias 🙏🏻 por la confianza
06/12/2025

Gracias 🙏🏻 por la confianza

02/12/2025

Ser autista en este mundo no es difícil por el autismo, sino por el entorno.
Cuando digo “es una p***** ser autista en este mundo”*, hablo de esto: de un contexto que te exige camuflarte, disimular y adaptarte constantemente para que te a mayor parte del sufrimiento no viene de las características autistas, sino de la falta de comprensión, la reactividad sensorial ignorada, las expectativas sociales rígidas y la idea de que lo válido es “lo neurotípico”.
Ese mensaje te empuja a forzarte, a encajar y a pagar un coste enorme: agotamiento, ansiedad, confusión sobre tu identidad y la sensación de que siempre vas “un paso por detrás”.

Cuando una persona autista recibe apoyo real —acompañamiento que respete su ritmo, entornos más predictibles, comunicación clara, espacios sensorialmente no agresivos—, su calidad de vida cambia de forma radical.
No porque cambie ella, sino porque cambia el contexto.

Por eso esta frase no es un lamento, sino una denuncia:
Lo duro no es ser autista.
Lo duro es sobrevivir a un mundo que aún no entiende el autismo.

Nuestro trabajo, como profesionales, docentes, familias y sociedad, es justo el contrario: dejar de pedir camuflaje y empezar a construir entornos que no dañen.

Crédito: Daniel Millan ♾️✨️

18/11/2025

🧠 Informe Psicoanalítico Freudiano sobre la Criatura de Victor Frankenstein

I. Datos generales

Personaje analizado: La criatura creada por Victor Frankenstein

Obra: Frankenstein o el moderno Prometeo

Autora: Mary Shelley (1818)

Corriente teórica: Psicoanálisis clásico (Sigmund Freud)

Tema: El origen del sufrimiento psíquico, la represión, el conflicto pulsional y la constitución del yo en ausencia del deseo del Otro.

II. Hipótesis Psicoanalítica

Desde la teoría freudiana, la criatura de Frankenstein representa el resultado simbólico del retorno de lo reprimido y la escisión del sujeto que surge cuando el deseo inconsciente no encuentra reconocimiento.
El monstruo encarna los impulsos instintivos (el Ello) rechazados por su creador y por la sociedad, viviendo un conflicto constante entre la pulsión de vida (Eros) —su deseo de amor y pertenencia— y la pulsión de muerte (Thanatos) —su tendencia destructiva producto del rechazo y la frustración afectiva.

III. Análisis del caso

1. Origen traumático: el nacimiento sin deseo

Freud plantea que la identidad del sujeto comienza con el deseo parental: el niño nace ya inscrito en el deseo del Otro, lo que le permite constituir su yo.
La criatura de Frankenstein nace fuera de todo deseo humano, producto de la razón y no del amor.
Esta falta de deseo originario genera una herida narcisista primaria, pues no hay una mirada amorosa que lo reconozca como sujeto.
En términos clínicos, el monstruo experimenta una orfandad simbólica, lo que impide el desarrollo de un yo estable y lo sume en una constante búsqueda de identidad.

“No había nadie que me amara, ni nadie que reclamara mi existencia.”
(Shelley, 1818)

Este enunciado expresa su condición de sujeto no deseado, lo que en Freud se relaciona con el complejo del abandono y la formación de un yo debilitado por la falta de investidura libidinal primaria.

2. El conflicto pulsional: Eros vs. Thanatos

La criatura es el escenario donde se enfrentan las dos grandes fuerzas descritas por Freud: Eros (vida, amor, unión) y Thanatos (muerte, destrucción, desintegración).

Eros: Se manifiesta en su deseo genuino de amar y ser amado, su intento por aprender el lenguaje, comprender a los humanos y formar un vínculo afectivo.
El monstruo busca desesperadamente el contacto con el Otro, lo que evidencia su necesidad de ligadura libidinal.

Thanatos: Tras ser rechazado reiteradamente, la pulsión amorosa se invierte en agresión. El dolor psíquico se transforma en venganza.
En términos freudianos, el impulso de destrucción se dirige hacia afuera como defensa ante la autoagresión.
La criatura comienza entonces a actuar movida por una identificación con el agresor, repitiendo el mismo rechazo que sufrió.

"Si no puedo inspirar amor, causaré miedo.”
(Shelley, 1818)

Esta frase revela la inversión pulsional: el amor frustrado se transforma en odio como mecanismo defensivo ante la herida narcisista.

3. El retorno de lo reprimido y la proyección del Ello

Desde la teoría freudiana, el monstruo puede entenderse como el retorno material de lo reprimido de Victor Frankenstein.
Todo lo que el creador rechaza en sí mismo —sus deseos de poder, su ambición, su culpa, su agresividad— vuelve bajo la forma del ser monstruoso.
En términos metapsicológicos, la criatura es la proyección del Ello del científico: pura pulsión, sin mediación del superyó ni regulación del yo.

Sin embargo, el monstruo también desarrolla su propio conflicto interno: su Ello (deseo de gratificación inmediata) choca con su superyó emergente (conciencia moral adquirida tras observar a los humanos).
Esta tensión genera angustia neurótica, manifestada en sus reflexiones sobre el bien, el mal y la culpa.

“Yo era bueno; la desgracia me hizo malvado.”
(Shelley, 1818)

Aquí se expresa el paso de la inocencia pulsional al conflicto moral, que Freud describe como el origen de la culpa inconsciente.

4. Narcisismo herido y búsqueda del amor

La criatura atraviesa una etapa de narcisismo primario, en la cual intenta amarse a sí misma a través de la mirada del Otro.
Pero al ser rechazada, ese narcisismo se fractura. Freud diría que el sujeto, al no poder ser amado, vuelve la libido hacia sí mismo y la transforma en hostilidad hacia el mundo.
Este proceso puede entenderse como una regresión narcisista, típica de los cuadros melancólicos o paranoides.

La necesidad de crear una compañera (“una Eva para su soledad”) refleja el intento de reparar su narcisismo herido mediante una nueva investidura libidinal.
Cuando Frankenstein niega esa posibilidad, el monstruo rompe con el principio de realidad y se entrega a la pulsión de muerte.

5. La culpa y el castigo

Aunque el monstruo comete actos violentos, experimenta una culpa inconsciente similar a la descrita por Freud en El yo y el ello (1923).
No busca solo venganza, sino también castigo.
Cada as*****to funciona como una expresión desplazada de su deseo de morir, de eliminar el dolor de existir sin amor.
Así, la pulsión de muerte no solo destruye a los otros, sino que se dirige también contra sí mismo.

Su final —la autodestrucción— puede interpretarse como el cierre del circuito pulsional: la vuelta de la energía libidinal hacia la nada, hacia el reposo absoluto de Thanatos.

IV. Conclusión

Desde el psicoanálisis freudiano, la criatura de Frankenstein encarna el drama esencial del inconsciente humano: el deseo de ser amado frente a la imposibilidad de obtenerlo.
Su existencia está marcada por:

Una orfandad simbólica (nace sin deseo parental).

Un yo frágil, incapaz de mediar entre las pulsiones del Ello y las exigencias del mundo externo.

Un conflicto constante entre Eros y Thanatos, entre el amor y la destrucción.

Una culpa inconsciente que lo conduce a su propia aniquilación.

El monstruo no es, por tanto, un ser malvado en sí, sino un sujeto trágico dominado por las fuerzas inconscientes que Freud reconocería en todo ser humano: la tensión eterna entre la vida y la muerte, el deseo y la represión.

V. Referencias bibliográficas

Freud, S. (1915). Pulsiones y destinos de pulsión.

Freud, S. (1917). Duelo y melancolía.

Freud, S. (1920). Más allá del principio del placer.

Freud, S. (1923). El yo y el ello.

Shelley, M. (1818). Frankenstein o el moderno Prometeo.

15/11/2025

Te has sentido triste últimamente? Con falta de motivación y ánimo? aunque muchas veces se minimiza, existe algo conocido como depresión invernal y puede afectar profundamente cómo nos sentimos, pensamos y actuamos durante los meses fríos. Su nombre clínico es Trastorno Afectivo Estacional (TAE).

Cuando los días se hacen más cortos y la luz solar disminuye, nuestro cuerpo también lo resiente:
• La amígdala se activa más fácilmente ante el estrés.
• Disminuye la serotonina, asociada al bienestar.
• Se altera la melatonina, que regula el sueño.
• Y nuestro ritmo interno puede desequilibrarse.

Todo esto puede generar:
✨ Desánimo y tristeza
✨ Falta de energía
✨ Sueño excesivo
✨ Dificultad para concentrarse
✨ Más antojo por carbohidratos
✨ Irritabilidad
✨ Sensación de “no soy yo”, “no puedo”, “no lograré”

No es flojera, no es exageración: es biología, es emocionalidad, es humano.

Suma a esto, que es una época en donde las emociones se mueven mucho desde la añoranza, la nostalgia ante situaciones que se presentan como reuniones familiares, duelos ante aquellos que físicamente ya no están, simbólicamente se identifican los logros de este año y las espectativas ante lo que vendrá.

La buena noticia es que sí hay formas de acompañarnos en esta época:
🌤️ Exponernos a la luz del día
🏃‍♀️ Actividad física
🧠 Terapia psicológica
🌱 Rutinas de autocuidado
😴 Higiene de sueño

Tu cuerpo está reaccionando a los cambios del entorno. Escúchate. Pide apoyo si lo necesitas y busca esos espacios de sana convivencia con tus seres queridos. La salud mental también tiene estaciones.

Psic. Aura Gutiérrez Aquino

Dirección

Tuxtla Gutiérrez
29030

Teléfono

+529611371595

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Psic. Aura Gutiérrez Aquino publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto El Consultorio

Enviar un mensaje a Psic. Aura Gutiérrez Aquino:

Compartir

Share on Facebook Share on Twitter Share on LinkedIn
Share on Pinterest Share on Reddit Share via Email
Share on WhatsApp Share on Instagram Share on Telegram