14/03/2026
Erich Neumann, una de las figuras más lúcidas y originales del pensamiento junguiano, nos ofrece en esta obra póstuma una exploración profunda y rigurosa del desarrollo psíquico infantil, entendido como una matriz arquetípica que deja su impronta en todas las fases de la vida.
A partir de la experiencia fundacional de la relación primaria con la madre, Neumann describe con claridad conceptual y densidad simbólica cómo se configura el Yo en sus primeros contactos con el mundo, en una situación de unidad originaria que antecede toda polarización entre sujeto y objeto, cuerpo y psique, interior y exterior. Este vínculo primigenio, que cconstituye el entorno psíquico del infante, determinará las posibilidades efectivas de la individuación.
Neumann recurre al pensamiento mítico, la simbolización corporal y el concepto junguiano de los arquetipos para mostrar que el desarrollo del Yo es inseparable de una estructura simbólica preexistente que acompaña y condiciona su formación. Desde el uroboros al Sí-mismo, desde el cuerpo simbólico hasta las configuraciones del Eros y el automorfismo, la obra traza una cartografía psíquica de gran riqueza, por lo que resulta especialmente valiosa para psicoterapeutas, investigadores del desarrollo, lectores interesados en la psicología profunda y, en general, para quienes buscan comprender la raíz arquetípica de la experiencia humana.
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