Acerca de nuestra cafetería
Nuestra bella casa surge como un reconocimiento a quién siempre abrió sus puertas a vecinos, amigos y familiares. Nunca faltó en su mesa un cafecito caliente, algo rico de cenar y una bella sonrisa.
Aida María Domínguez Zenteno nació en Simojovel, pueblo de gente amable y afectuosa. Pero en el éxodo de los años 70's emigró a la capital Chiapaneca, trayendo a Tuxtla Gutiérrez esas tradiciones muy particulares de su antiguo pueblo. La manera pintoresca de contar sus historias en aquella época de ranchos y la simbiósis con los indígenas tzotziles de la región siempre fue fantástica e insólita. Nunca faltaron en la sobremesa temas como el ambar de su tierra, el rico Tsats de su gastronomía y las festividades religiosas de San Antonio de Padua.
Parafraseando al gran poeta Chiapaneco Jaime Sabines sólo nos cabe añadir: "Aida antigua, tú que adoptaste como buena madre y abuela a estos que ahora te rinden humilde homenaje, que los ángeles a los que le rezabas todas las noches te conduzcan a la morada de los limpios. Y que desde allá los árboles te hagan una cortina para mirar al mundo".
Con tu partida ha de haberse hecho una gran fiesta en el cielo junto a quienes recordabas en tu tradicional altar de mu***os cada año.
Te echamos de menos...