19/08/2021
CONFÍA
No hay nada más dañino, que nos bloquee en la víctima, cerrando el corazón y proyectándonos hacia fuera, que la falta de gratitud y el dudar de uno mismo, ya que la duda destruye toda confianza y todo estado de seguridad que brinda sentir el amor.
Muchas veces la duda en uno mismo no la vemos y solo nos permitimos sentirla ante el dolor de ser cuestionado.
Recuerda que las palabras no duelen, que la opinión del otro solo habla de sus filtros y juicios, cuando nos sentimos afectados es porque previamente ya teníamos esa opinión sobre nosotros mismos, así que la falta de aceptación y de perdón es lo que se manifiesta como dolor ante que alguien nos cuestione los actos o comportamientos.
Dudar de unos mismo nace de no estar en paz ante experiencia vivida, hay una emoción de no conseguir el amor deseado, sentirse no merecedor, así que hay una vacilación y automáticamente nuestra mente resolutiva empieza a buscar y revisar buscando el fallo, es decir que se ha hecho mal.
Claro que ahora a toro pasado, es decir después de vivir la experiencia y la consecuencia, se haría diferente, pero en el momento que inicia la experiencia siempre se hace lo mejor que se puede. Así que era perfecta como fue, ya que siempre se gana o porque consigues lo que quieres o porque aprendes en sabiduría y madurez.
La duda o la vacilación en uno mismo, solo bloquea el sufrimiento, nos victimizamos destruyendo la autoestima y toda sensación de amor.
Hay un refrán sufí que dice: Amate, eres perfecto tal como eres y recuerda que tienes espacio para mejorar.
Cuando en la vida nos vemos atrapados en la duda, ante cualquier elección de opciones, nos quedamos bloqueados, paralizados, no sabemos que elegir, esto es debido a que realmente hay una desconexión con el corazón.
Nuestra cabeza solo puede comparar con el pasado, así que, si son dos elecciones nuevas, nos torturaremos, tratando de que nuestra mente elija algo que no es capaz de saber porque no tiene experiencia de ello, así que todo el tiempo estamos pensando y las dos opciones nos parecen buenas.
La realidad es que, en este punto, estamos tan en la mente, tan lejos de lo que sentimos, de la Unidad, de la comunión con todos los planos, con el corazón como mediador, que desconocemos lo que es mejor para nosotros, los anhelos del corazón y lo que realmente deseamos (Ser Uno con, completamente emancipado y pleno, realizado y libre)
Con la duda, no tenemos en consideración que es lo que queremos vivir desde la esencia, por eso es necesario conectar con el corazón y la intuición. Ahí no hay duda, conocemos que es lo mejor para nosotros y desde ahí actuamos.
Recuerda que en cada situación lo mejor para ti, es siempre la mejor opción para todos los implicados, mientras no cortes o bloquees la libertad del otro. Acepta que el otro tiene derecho a patalear y expresar su enfado, recuerda que su reacción no es tu asunto, ya que son sus expectativas y su ilusión de control rompiéndose y eso no tiene nada que ver contigo, siempre has sido libre como el otro lo es siempre.
Otro punto a desarrollar es la humildad, y esta es cultivar la actitud de cuestionar, de preguntar, de estar abiertos, de reevaluar las creencias para ganar en sabiduría y flexibilidad, estando alineados y en comunión con el movimiento de la conciencia.
Esto nos lleva a mejorar, a abrirnos, a ser humildes, a vivir la igualdad, la libertad y el amor. Detrás de esta actitud hay paz, aceptación y humildad para reconocer que cada día es un reto nuevo para estar abierto y dejarse tocar por la gracia.
Como el hecho real es que todo cambia, al cuestionar y querer estar abierto, hay una intención de mejorar, de evolucionar, de entender y aceptar.
Un paso es aceptar que no hay nada roto, ni nada que cambiar dentro de nosotros, somos perfectos tal como somos y aún hay espacio para mejorar, gracias a esa actitud de cuestionar, de preguntarse vamos madurando, creciendo y aceptando cada paso de la vida:
¿Se puede hacer mejor?
¿Qué estructura, creencia o identidad hace que este bloqueada en el sufrimiento?
¿Cómo puedo promover la alegría y el bienestar de la totalidad incluido yo?
¿Qué es lo objetivo en esta situación?
¿Qué es Dios?
Dejar de asumir cosas, o tratar de definirlas en un contexto pasado (identidad: lo que conoces de ti, está basado en experiencias pasadas no en tu esencia presente) y hacerse estas cuestiones, nos abre a más posibilidades, a más amor y conciencia.
Abre a sentir el corazón, libera el dolor de las decepciones pasadas, haz el duelo para poder conectar con la intuición, ábrete, haz la comunión con todo tu Ser y con la Divinidad. Confía en ti, ábrete a la Divinidad, a lo que es más grande que tú. Si estas leyendo esto lo has hecho muy bien, has sobrevivido, confía en ti, ábrete.
CONFÍA, aunque te sientas perdido, o sientas miedo, permite abrir tu corazón, confía y cultiva la Fe.
Pon tu mano en la frente y repite tres veces en voz alta:
Yo confío en mí, tengo fe y abro mi corazón a Dios.
(puedes también utilizar Dios, Fuente Divina o Grandeza)