03/01/2026
TU ESCUELA .."En la escuela de la vida, *nadie te pregunta si quieres inscribirte*. Basta con nacer y ya estás matriculado.
No hay uniformes ni pupitres asignados. *Y el curso escolar, nunca termina*.
Lo curioso es que, en esta escuela, *somos alumnos y profesores*.
Donde *el gran maestro es el tiempo*: ese profesor exigente, paciente y a veces severo. *No avisa de los exámenes*. Un día te despiertas y ahí está el examen en el pupitre. Y si no has estudiado, no tiene sentido pedir un nuevo examen.
*Algunas materias son fáciles*:
* el amor,
* la amistad,
* la alegría.
*Otras requieren más esfuerzo*:
* la paciencia,
* la tolerancia,
* el perdón.
*También hay materias que preferiríamos NO cursar*:
* el dolor,
* la pérdida,
* la soledad.
Pero *es a través de ellas que el aprendizaje se profundiza*.
*El director de la escuela (muchos llamamos DIOS*) tiene una forma muy particular de preparar las clases.
*A veces enseña desde el cariño*
; *otras, desde la dificultad*.
*Y así acumulamos calificaciones*, sin una boleta impresa, pero con un registro invisible en nuestros corazones.
*En el conflicto*, aprendemos a valorar la paz.
*En la escasez*, descubrimos lo suficiente.
*Al presenciar la injusticia*, practicamos la empatía.
*Y en la vida diaria*, aprendemos el difícil arte de *AMAR AL PRÓJIMO*, una lección que *algunos repiten durante años, sin llegar a dominarla*.
En esta escuela *NO hay vacaciones*. No suena la campana para terminar el día. *Cada día es una nueva lección*.
Y quizás, *el diploma final* sea la serenidad de mirar atrás y decir: *Aprendí!*. Cometí errores, pero aprendí!. *Viví la lección hasta el último capítulo*.
AUTOR: el que lo lee…