18/04/2022
Aftermath
Aquí de regreso, después de un día extra por haber perdido el avión del día anterior, reflexiono sobre el “aftermath” del viaje de Semana Santa.
En el chat ya varios hemos dado las gracias, otros siguen pensando qué poner, o decidieron que ya está dicho todo, o que sus esposos (as) ya escribieron y no es necesario sumar nada más.
Yo vengo sobre comida y sobre llena de amor por los niños de la familia, ellos son a lo que me gusta aspirar, a sus miradas de inocencia total, confianza en sus tías y tíos, amor y admiración a sus abuelos, total confianza en la vida.
También vengo reflexionando sobre lo que aprendí de mí misma en el viaje, con la convivencia, con los espejos en los que me observé con todos los que estuvieron y los que faltaron. Agradezco infinitamente tener la oportunidad de conocerme más íntimamente de esta manera, con mi familia, con gente que quiero y que me quiere de regreso; es una manera muy bendecida de crecer en consciencia.
Estamos en constante cambio, con principios y finales todo el tiempo, no hay nada fijo ni absoluto y el que se adapta y fluye con estos movimientos de la vida es más feliz y crece en el camino.
Concluyo agradeciendo por cada instante vivido, cada palabra intercambiada, cada gesto, cada mirada; pero sobre todo por ver en todo esto la fuente divina que hace todo posible…