09/03/2026
Hoy se conmemora el día Internacional de la mujer. Se necesitó este día para reconocer el papel importante de la mujer en la historia. Desde que se estableció, se acentuó la importancia de hacernos visibles. Empezamos ese duro y difícil camino de ser mujer en medio de tanta dificultad, desigualdad, inequidad, machismo, poder abusivo.
Y mientras la familia, la escuela, la religión, la sociedad no reflexionen sus dogmas, no dejen su papel de juez absurdo, impartiendo “verdad y justicia” desde esta “comodidad”, desde su falta de coherencia, libertad, respeto en la diferencia, inequidad y la falta de libertad
Necesitamos cambiar estos sistemas corruptos en su mayoría, empezando por cortar lazos dolorosos, denunciar el acoso, no seguir dogmas santurrones. La radicalización de cada sistema, trae dolor, desequilibrio, desesperanza y la aniquilación de la libertad.
Mientras este cambio continúa, hay un cambio necesario, el cambio que empieza o continúa en uno mismo, un cambio constante.
Y por esto, debemos:
Decidir con quien compartir nuestra intimidad, la que solo nos pertenece a nosotras.
Tomar decisiones no complacientes ni a pesar de nosotras mismas. Que estas sean libres, conscientes, amorosamente propias.
Reconocer que cada emoción es una respuesta natural de lo que sentimos, pero cuando estas pesan y duelen, es necesario detenerse y aprender a reconocerlas, trabajar su trasfondo y estar a cargo de estas.
Detenernos una y otra vez.
Reconocer lo que piensas, sientes y decidir que es lo mejor para ti.
Que donde estés y con quien estés, te sientas en paz, sin miedo, sin temor a usar tu voz… verás que ahí es tu lugar.
Y si no lo es, es tiempo de emprender el viaje de regreso a ti.
Hoy no celebramos, hoy reconocemos que la lucha de tantas mujeres nos abrió los espacios que ahora tenemos y que desde siempre nos pertenecieron.
Aun falta mucho. Por eso seguimos luchando y persistiendo, desde nuestro propio amor, autocuidado, para vivir en libertad.
Rubiela Nomezqui