15/01/2026
Lo dirás de chía, pero es de horchata…
Este dicho mexicano es una metáfora sobre la verdad, transparente como el agua de chía y limón, contraria a la de horchata, que es como el chisme: sabrosa pero opaca.
La Salvia hispánica, cuyas semillas son conocidas como Chía -que en Maya significa “fuerza”- fue domesticada, cultivada y muy apreciada como tributo en el México prehispánico, pues las semillas se usaban como revitalizante para los guerreros y también para las mujeres que se preparaban para el parto. Sin embargo, con la conquista su cultivo fue desplazado por los nuevos cultivos traídos por los españoles, siendo relegada a zonas muy apartadas.
Recientemente ha sido reconocido como uno de los llamados “superalimentos” por su alto valor nutritivo al contener antioxidantes, Omega 3, varios minerales, alto contenido de fibra y ácidos grasos benéficos, lo que la hace muy útil en dietas balanceadas. Estas características le brindan un gran potencial productivo y comercial.
Además, la planta es rica en aceites esenciales útiles en medicina tradicional, ecológicamente muy importante al ser parte de la flora de los bosques templados y fuente de alimento para amplia variedad de insectos polinizadores.
Por lo anterior, la verdad -clara como el agua de chia- es un importante tesoro biocultural de México.