24/03/2024
🍷 La ingesta de una copa diaria “protege” el organismo de enfermedades cardiovasculares y del envejecimiento prematuro de las células de la memoria. Además, ayuda a bajar la masa corporal, mejora nuestra piel, previene y disminuye las alergias por sus propiedades antihistamínicas.
El vino (consumido siempre con moderación) es, sin duda, una bebida que tiene efectos positivos en el cuerpo. Por ello, la armonización con el yoga potencia las cualidades mencionadas, en un estado de bienestar.
Asimismo, el vino nos une y fomenta vínculos. Compartir una botella entre amigos, familiares y seres queridos engalana cualquier momento, en cualquier circunstancia. El “chin chin” nos alegra el corazón y nos lleva a pensar en anécdotas, historias mínimas y un sinfín de imágenes tan amenas como imborrables.
🧘🏻♂️🪷🧘🏻♀️ El yoga va por la misma senda. Es un factor inequívoco de sociabilidad, mancomunión y amistad. Su práctica nos lleva a vivir mejor, en plena sintonía con nuestro entorno. Es introspectivo, nos hace estar bien con nosotros mismos y, de este modo, alcanzamos el deseado bienestar físico y mental.
Si el vino une, el yoga también. Nos conecta con el prójimo y con los placeres de la vida. Es positivo, brinda una energía agradable y con una gran sensación de cercanía con las personas. La práctica de este ejercicio propicia vivir mejor. En paz y armonía.