04/02/2026
🤍🤍
Cuando decimos algo y actuamos distinto, algo adentro se desordena.
Esa incongruencia, al principio tolerada, va haciendo mella emocional y se transforma en desánimo, frustración, ruido interno, rabia y desgaste… hasta que la confianza se rompe y aparece la indiferencia.
Ser coherentes no es ser perfectos, es ser honestos con lo que podemos dar.
Ahí empieza el verdadero equilibrio emocional.