30/11/2025
Si el dinero se usa para controlarte, no es apoyo; es violencia.
Cuando una madre narcisista “ayuda” con factura emocional, vigila tus gastos, retiene documentos, te pide avales o te castiga si prosperas, no está cuidándote: está garantizando tu dependencia para seguir obteniendo atención y obediencia. Eso tiene nombre: violencia económica.
El mensaje oculto es: “Si eres independiente, me abandonas”. Así nace el Precio de la Lealtad: cedes dinero/tiempo/ oportunidades para “no dejarla sola”, aunque se hunda tu futuro. Con el tiempo aparecen los guiones tóxicos: miedo a cobrar lo justo, sabotear entrevistas, decir que sí a préstamos imposibles, sentir culpa cuando te va bien. No es que no puedas: tu cuerpo aprendió que prosperar trae castigo.
La salida empieza por ver el patrón y separar tu economía de su poder: límites claros, cero acceso a tus cuentas, no justificar tus decisiones financieras y rodearte de personas que celebren —no castiguen— tu autonomía.
👉 Te explico los mecanismos y cómo recuperar tu independencia (emocional y financiera) en este artículo:
https://olgafernandeztxasko.com/como-la-violencia-economica-de-la-madre-narcisista-bloquea-tu-independencia/
Si te resonó, comenta VALGO, guarda este post y compártelo con quien necesita ponerle nombre a esto. Enlace arriba.
Olga Fernández Txasko — coach, autora de “Sobrevivir a una madre narcisista” y creadora del Método RAN®.