24/10/2025
La Vesícula Biliar: El Juicio Interior y el Coraje de Actuar
En el cuerpo, cada órgano es una inteligencia viva.
La vesícula biliar, más allá de su función fisiológica de almacenar y secretar bilis, guarda un poder profundo: el discernimiento.
En la medicina tradicional china, este canal pertenece al Shao Yang, la energía del equilibrio dinámico, ese punto intermedio donde el movimiento interno se encuentra con el mundo exterior.
Desde una mirada osteopática, la vesícula biliar se comunica con los tendones, los músculos y la coordinación postural.
Cuando el cuerpo pierde flexibilidad o el cuello se tensa en exceso, puede reflejar una mente que duda, un corazón que teme decidir.
Cada rigidez en el diafragma o en el costado derecho puede hablar de una decisión no tomada o de una acción contenida.
En el plano emocional, este órgano representa la capacidad de evaluar, elegir y avanzar con coraje.
Cuando su energía fluye armoniosamente, sentimos claridad, equilibrio y dirección.
Pero cuando se bloquea, aparece la indecisión, la timidez, el miedo a equivocarse o a ser juzgado.
El cuerpo se endurece, la respiración se vuelve superficial y el impulso vital se apaga.
La respiración consciente y el movimiento osteofónico —vibrar, cantar, o sentir el tambor en el pecho— pueden liberar la energía contenida en esta zona.
Cada exhalación profunda es una forma de soltar el control y dejar que el juicio interno se transforme en sabiduría serena.
Así, la vesícula biliar nos enseña que el verdadero equilibrio no consiste en no dudar, sino en atreverse a actuar con el corazón claro y la respiración libre..