20/03/2026
🩸La pérdida de eficiencia dialítica no siempre coagula en rojo; en ocasiones también se deposita en blanco.
No toda alteración del rendimiento dialítico durante una sesión de hemodiálisis se explica únicamente por coagulación del circuito extracorpóreo o del dializador.
En presencia de sangre lipémica, particularmente en contextos de hipertrigliceridemia importante, pueden observarse depósitos lipídicos visibles en líneas y/o dializador.
Este hallazgo puede interferir con la dinámica del circuito, comprometer la calidad de los intercambios, disminuir la eficiencia global de la terapia y favorecer eventos de disfunción del acceso vascular, particularmente en catéteres, donde puede contribuir a obstrucción luminal y alteración de los flujos.
Desde el punto de vista clínico y operativo, este tipo de eventos exige una valoración integral: inspección visual del circuito, comportamiento de presiones, respuesta de ultrafiltración, eficacia dialítica y correlación con el estado clínico y bioquímico del paciente.
Pero además, este tipo de hallazgos nos recuerda algo fundamental: la hemodiálisis es un tratamiento de corresponsabilidad.
La prescripción adecuada, la vigilancia clínica continua y el apego del paciente a las indicaciones nutricionales, farmacológicas y terapéuticas forman una misma cadena de responsabilidad.
Cuando uno de esos eslabones se debilita, la calidad de la terapia también puede verse afectada.
“La hemodiálisis no solo depende de una buena máquina; depende de un buen equipo… y de un paciente comprometido con su tratamiento.”
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