15/01/2026
🧠 La mentira en la infancia desde una perspectiva clínica
La conducta de mentir en niños no debe interpretarse de forma automática como un rasgo patológico. En el desarrollo infantil, la mentira puede cumplir funciones evolutivas y adaptativas, vinculadas al desarrollo cognitivo, emocional y social.
Durante la primera infancia, la dificultad para diferenciar fantasía y realidad es esperable. En etapas posteriores, la mentira puede aparecer como una estrategia para evitar consecuencias, regular la ansiedad, buscar aprobación o proteger el vínculo con el adulto.
Desde la clínica, resulta fundamental evaluar:
• Frecuencia e intensidad de la conducta
• Contexto en el que ocurre
• Función psicológica que cumple la mentira
• Nivel de desarrollo cognitivo y emocional del niño
La intervención no se centra únicamente en la conducta, sino en el significado subyacente. El castigo rígido suele reforzar el ocultamiento, mientras que un abordaje basado en la contención emocional, el establecimiento de límites claros y el modelado de la honestidad resulta más eficaz.
Cuando la mentira es persistente, elaborada y genera deterioro en el funcionamiento familiar, escolar o social, se recomienda una evaluación psicológica integral.
📌 La comprensión clínica de la conducta permite acompañar al niño y a su entorno desde una mirada respetuosa del desarrollo y la salud mental.