14/10/2022
Psicosis postparto: una enfermedad psiquiátrica grave que puede pasar desapercibida.
Uno o dos de cada mil partos pueden acabar en psicosis postparto, aparece en las primeras semanas o meses tras el parto. La prevención, la detección y el tratamiento de este tipo de patologías por parte de los profesionales que atienden a madres recientes son fundamentales para evitar desenlaces fatales para las madres y sus bebés.
La salud mental materna sigue sin ser una prioridad. Faltan recursos y atención, y falta una mirada social que supere los estigmas y tabús en torno a la enfermedad mental, especialmente cuando hablamos de bebés y de mamás. Muchos trastornos mentales perinatales pueden pasar desapercibidos sin una detección adecuada. Algunos no llegan a diagnosticarse ni a tratarse nunca. Otros se diagnostican tarde, y cuando se diagnostican, a menudo se debe recurrir a tratamientos más duros o largos. Uno de los trastornos más graves es la psicosis postparto, una enfermedad psiquiátrica grave que aparece en uno o dos de cada mil partos, generalmente tras un parto traumático y muchas horas sin dormir, y que puede tener consecuencias terribles tanto para as madres como para los bebés y el resto de la familia.
Entre los factores de riesgo de la psicosis postparto destacan: tener antecedentes familiares o personales de algún tipo de trastorno afectivo (sobre todo en el caso del trastorno bipolar), haber tenido episodios psicóticos en un parto anterior o sufrir complicaciones físicas durante el embarazo, el parto y/o el postparto y acumular conflictos de tipo personal, como los que pueden darse en relaciones familiares, sociales o de pareja.
Una madre con psicosis postparto sufre signos muy evidentes como ideas delirantes, alucinaciones auditivas o desorientación y presenta un comportamiento desorganizado y agitado. Puede pasar de la euforia a la tristeza en cuestión de segundos y le puede resultar muy complejo expresar lo que está viviendo ya que en los momentos de lucidez puede no recordar nada. El riesgo de suicidio o de infanticidio en estos casos es muy alto, por lo que es muy importante el conocimiento tanto de los factores de riesgo como de los signos que nos llevan a la sospecha de su aparición para poder ofrecerle atención médica y psiquiátrica urgente.
Si bien con el tratamiento adecuado la recuperación puede ser más o menos rápida, una revisión reciente de distintas experiencias de mujeres y familias, señala la necesidad de trazar un plan de recuperación a largo plazo, que incluya las necesidades psicológicas y psicosociales junto con el tratamiento médico. “Los resultados destacan la necesidad central de las mujeres de asimilar y adaptarse a su nuevo papel como madres, al mismo tiempo que integran su experiencia de psicosis postparto y la sensación de pérdida asociada, que podría facilitarse a través del aporte psicológico. La revisión describe además un papel central para la familia y revela una superposición en sus experiencias informadas, lo que sugiere que se debe proporcionar más información en colaboración con la familia, con el objetivo de mejorar sus relaciones y formas de afrontamiento. Los hallazgos también resaltan la importancia de que los profesionales de la salud brinden una evaluación oportuna y brinden el apoyo necesario que incorpore las necesidades de la mujer, el bebé y la familia”, concluyen.