16/10/2025
A veces queremos que todo suceda ya.
Que las cosas se acomoden, que los sueños se concreten, que los planes salgan justo como los imaginamos.
Queremos resultados, respuestas, certezas… y cuando no llegan, sentimos que estamos estancados, que algo estamos haciendo mal.
Pero la verdad es que no todo tiene que pasar al mismo tiempo. Y eso no significa que no estés avanzando…Significa que estás creciendo, aprendiendo, procesando… incluso en silencio, incluso cuando no lo notas.
Vivimos en un mundo que nos empuja a correr, a compararnos, a sentir que si no estamos haciendo “todo”, estamos quedando atrás. Pero nadie te cuenta que el equilibrio también se construye desde la pausa, desde el descanso, desde esos momentos donde eliges respirar y no forzarlo todo.
Se vale parar. Se vale ir más lento…Se vale no tenerlo todo claro, no cumplir todos los objetivos a la vez, no poder con todo hoy. Porque sí se puede todo… pero no todo al mismo tiempo.
Y en ese recordatorio está la magia: entender que no estás fallando, solo estás viviendo a tu propio ritmo.
Así que si hoy sientes que tu mente va más rápido que tus pasos, abrázate un poco.
Dite con ternura: “Tranquila, mi pequeña bestia impaciente… todo llega, pero no todo junto.” 🌷✨
- Psic. Denisse Vela Blanco🌸💗