05/11/2025
El futuro de una generación está encorvado. Ya no es raro ver a niños de 8 años con la espalda arqueada, el cuello inclinado hacia adelante y los hombros caídos. Lo que antes era una postura asociada a la vejez, hoy se ha convertido en la silueta de la infancia y adolescencia digital.
Se llama hipercifosis postural, pero muchos la conocen como "joroba tecnológica". Es una curvatura excesiva de la columna dorsal causada por el uso prolongado de pantallas. Y está afectando a una generación entera.
Esta condición puede alterar la respiración, la digestión, el equilibrio, el sueño y la salud mental. En casos graves, puede dejar deformaciones permanentes.
Y lo más alarmante, es que no viene de la genética, sino del diseño digital que nos rodea.
Los especialistas advierten que el 90% de los menores ya presentaba trastornos posturales hace una década. Hoy, el problema se ha normalizado. Pero no debería.
Cada hora frente al celular, cada tarde frente al computador, cada noche encorvado sobre una tablet está moldeando el cuerpo de quienes aún están creciendo. Y esta generación está creciendo encorvada, no por debilidad, sino por hábito.
Pero, ¿Qué podemos hacer?
- Limitar el tiempo frente a pantallas, especialmente en menores de 15 años.
- Fomentar actividad física diaria, deportes, caminatas, ejercicios de espalda.
- Educarlos con buena postura, enseñar desde la infancia cómo sentarse, mirar pantallas y moverse.
- Buscar ayuda profesional, con fisioterapia y seguimiento médico en casos detectados.
Fuentes verificadas, National Geographic, Efectos del uso excesivo de pantallas. Este contenido es informativo y educativo. La imagen pertenece a Universo Sorprendente.