17/02/2020
ONICOCRIPTOSIS
Una uña del pie encarnada puede ser el resultado de muchos factores. Los zapatos que no ajustan bien y las uñas del pie que no se arreglan adecuadamente son las causas más comunes. La piel a lo largo del borde de una uña del pie puede ponerse roja y resultar infectada. El dedo gordo del pie por lo general está afectado, pero cualquier uña del pie puede resultar encarnada.
Una uña del pie se puede encarnar cuando se ejerce presión adicional sobre el dedo del pie. Esta presión la causa el uso de zapatos demasiado apretados o que no calzan bien. Si usted camina con frecuencia o juega deportes, un zapato que incluso esté un poco apretado puede causarle este problema. Algunas deformidades del pie o de los dedos del pie también pueden ejercer presión adicional en dichos dedos.
Las uñas del pie que no se arreglan adecuadamente también pueden encarnarse:
Cuando las uñas del pie se arreglan demasiado cortas o los bordes quedan redondeados en lugar de quedar recortados derecho, la uña puede enroscarse y enterrarse en la piel.
La vista deficiente y la incapacidad física para alcanzar fácilmente el dedo del pie, al igual que tener uñas gruesas, pueden hacer más probable el arreglo inapropiado de las uñas.
Hurgar o desgarrar en las esquinas de las uñas también puede causar una uña del pie encarnada.
Algunas personas nacen con uñas encorvadas y tienden a enterrarse en la piel. Otras tienen uñas del pie que son demasiado grandes para sus dedos. El aplastamiento del dedo del pie u otras lesiones también pueden llevar a que la uña se encarne.